Music

Opinión sobre la novela

viernes, 14 de septiembre de 2012

Adelantos!

holaaa! siento mucho no haber dado señales de vida y haberos dejado sin capítulos :( he estado un poco ocupada por el comienzo de las clases y todo eso y no he tenido tiempo de escribir el capítulo completo, por eso subí una parte nada más. La parte dos no la tengo terminada todavía y no sé para cuando estará, por eso voy a subiros unos adelantos. Lo siento bastante de verdad pero es que estoy con falta de tiempo y de inspiración y es la única opción que me queda. Pero tranquilas, solo diré que pronto estará y se pondrán las cosas interesantes.

ADELANTOS 


*El timbre sonó y Diana y Louis estaban tan ocupados en sus cosas que no se dignaron a abrir, por lo que tuve que salir de mi habitación rápidamente para encontrarme con un sonriente Harry esperándome en la puerta.

*-          Está bien. Solo quería decirte que… lo que pasó la otra noche…
-          ¡Deberíamos olvidarlo! –me apresuré a decir antes de que él acabara su frase. –todo eso… hagamos como que no ha pasado…
-          ¿seguimos siendo amigos? –me interrumpió él.
-          Por supuesto… si tú quieres, claro.
-          Por mi encantado.
*el tiempo volaba en esta ciudad. Mañana haríamos un mes en Londres
Solíamos pasar mucho tiempo todos juntos. Y bueno, Harry y yo seguíamos siendo amigos, solo eso. Es muy extraño decir que un grupo de famosos forma parte de tu vida, lo piensas y ¡Wow!

*Entramos a casa, como siempre, solitaria por la ausencia de la tía Melisa. Habíamos comprado algo para picar y alquilamos unas películas. Esta noche, después de la reunión, iríamos a casa de los chicos a una fiesta de pijamas

* Mi mente se encontraba en otra parte, con Harry. Por eso sentí la necesidad de desaparecer de allí un momento. 

*Al salir del baño me encontré lo peor. Algo que me hizo añicos por dentro. Me sentí inevitablemente destrozada y ya sabía cuál era la razón de mis problemas, de mis cambios, de todo, Harry Styles.



Bueno, he aquí los adelantos. Ya sé que no son muchos, pero es parte de lo que verán en la continuación del capítulo, que será bastante largo por cierto. 




miércoles, 12 de septiembre de 2012

Capítulo 15. 1/2


Mi móvil comenzó a sonar. Estaba tan cansada que ni siquiera me digné a abrir los ojos, simplemente empecé a tocar todo lo que se encontraba en la mesita hasta que al fin encontré el aparato entre tantas cosas. Mis parpados se abrieron lentamente hasta ver un número desconocido en la pantalla del móvil. No tenía ganas de contestar, pero podía ser importante. Así que pulsé el botón verde y me coloqué el objeto en la oreja.
-          ¿diga? –pregunté con una adormilada voz.
-          Hola ______, ¿Te he despertado?
-          No –mentí -¿con quién hablo?
-          Soy yo, Harry. –no puede ser, ¿Cómo demonios consiguió mi número?
-          ¿Harry Styles miembro de la famosa banda británica del momento, One Direction?
-          El mismo
-          ¿Cómo has conseguido mi número?
-          Tengo contactos. Te llamaba para preguntarte si quisieras salir esta noche conmigo.
-          Lo siento, tengo planes –volví a mentir.
-          ¡vamos ______! Tenemos que aclarar algunas cosas. Por favor. –uhm, esto se pone interesante. No todos los días un famoso te ruega que salgas con él.
-          De acuerdo… si no me queda más remedio tendré que aceptar. –dije refunfuñando.
-          Perfecto –supuse que estaba sonriendo en aquel momento. –pasaré por ti a las siete. –no me dio tiempo a decir nada más, él ya había colgado. Bueno, a ciencia cierta necesitaba hablar con Harry. No podíamos dejar las cosas así, esta noche definiríamos nuestra situación.
Me fijé en que Diana no se encontraba en su cama, quizás estaba en el baño. Me levanté y me puse mi famoso albornoz con estampado de tréboles. Fui hasta la cocina esperando encontrarme a la tía Melisa, pero me equivoqué. Últimamente no veía mucho a mi tía, siempre estaba ocupada en asuntos de los que nunca me hablaba… cogí un bol para prepararme unos cereales y al acabar fui a comérmelos en el salón. Un poco de zapping no estaría mal antes de mi “cita” si es que así se puede llamar. Era temprano, las diez de la mañana, tenía tiempo de hacer otras cosas. Terminé los cereales y fui a cambiarme, Diana todavía no salía de la ducha, que extraño. Algo no iba bien, entré al baño y estaba en lo cierto. Mi querida hermana no se encontraba en la casa. No me preocupé por eso, lo más lógico era que estuviese con Louis y él era una buena persona. Lo que me molestaba de su relación era la considerable diferencia de edad. Tres años son mucho, en tres años la forma de pensar cambia y quizás Louis y Diana no estén pensando en lo mismo, no sé si me lográis entender, yo misma me estoy confundiendo… bueno, hoy por lo menos no me preocuparé por Diana, sino por mí. Me vestí normal, solo iba a ir al centro comercial. Me puse unos jeans ajustados, con una camiseta roja y mis converse, rojas también. El día era soleado, por lo que no necesité abrigo. Cogí mi móvil para llamar a María y Daniela.
-          ¿diga? –me dijo la dulce voz de María.
-          Mari, soy yo, ______
-          ¡hola ______!
-          ¿quieres venir al centro comercial? Necesito distraerme un poco.
-          Está bien, pero ¿te importa si llevo a mi hermano? Mi padre me ha pedido que lo cuide…ya sabes.
-          ¡claro! No hay problema.
-          Muy bien, entonces te veo allí en 20 minutos.
-          De acuerdo, adiós.
Ahora llamaré a Daniela, espero que no esté ocupada.
-          ¿hola?
-          Daniela, soy ______
-          ¡Hola ______! ¿qué te cuentas?
-          No mucho, ¿quieres venir al centro comercial con María y conmigo?
-          Uhm, espera. Debo mirar mi agenda. –por dios que chica tan ocupada. – ¿te parece si nos vemos en 20 minutos allí?
-          Me parece perfecto, justamente quedé en eso con María.
-          Muy bien, nos vemos entonces.
-          Chao.

Ya está. Planes para hoy hechos, me pregunto qué es lo que querrá Harry… ojalá sea lo que yo estoy pensando. Caminé por un rato hasta llegar al recinto y allí se encontraba María con su pequeño hermano, un niño de aparentemente unos cinco años. Ojos claros y pelo rizado. A decir verdad, me recordaba a Harry, solo que en miniatura, era muy gracioso.
-          Así que este es tu pequeño hermanito.
-          Oh, hola ______ -dijo María al verme. –él es Tom. -el pequeño esbozó una sonrisa al verme.
-          Hola –me dijo -¿tú te llamas ______? Eres muy guapa…
-          Hola cariño, sí, yo soy ______. Gracias, eres un encanto.
-          ¡Mirad! por allí viene Daniela. –dijo María señalándola.
-          Hola chicas… y ¿tú eres? –dijo Daniela refiriéndose al pequeño Tom.
-          Yo me llamo Tom y tengo seis y vivo en Londres con mi hermana y mi papá.
-          ¡Oh dios mío María!  No me habías dicho que tenías un hermano tan adorable. Ven aquí Tom. Yo soy Daniela.
Mientras Daniela jugaba con el pequeño, María y yo hablábamos de mi “cita” con Harry.
-          ¿así que por fin le dirás que te gusta? – ¿Acaso todo el mundo sabía más sobre mis sentimientos que yo misma?
-          No me digas que tú también… no me gusta Harry, ¿nadie lo entiende?
-          Bueno, bueno. No te pongas así. Eres tú la que lo das a entender.
-          ¿Pero cómo que…? Me rindo, pensad lo que queráis. –era imposible darle a entender razones a esta gente.
-          Chicas, -dijo Daniela acercándose a nosotras con Tom de la mano. -¿vamos a por un helado?
-          Sí, tengo que refrescar mi cerebro por un rato. –dije.
-          ¿Harry? –dijo ella consiguiendo que me sorprenda.
-          ¡Sí! –exclamé con total frustración. –es por Harry, ¿contentas? Estoy harta de que la gente sepa más sobre mí que yo.
-          Tranquila amiga, estamos contigo. –dijo apoyando sus manos en mis hombros.
Fuimos a comer el helado y le conté a Daniela que Harry me había llamado para algo. Todavía no le había dicho a nadie lo que ocurrió días antes en el parque, y no tenía intenciones de hacerlo. Eran las cinco y tenía que ir a mi casa para arreglarme. Me despedí de las chicas y de Tom y me fui andando, el centro comercial no estaba muy lejos de casa. Entré y para mi sorpresa Diana estaba allí, con Louis.
-          ¡hola! –saludaron los dos al unísono.
-          Hola –respondí un poco más fría.
-          ¿Qué pasa? ¿te has levantado con el pie izquierdo? –me preguntó Diana haciéndose la graciosa.
-          No, me he despertado y no te he visto. Por lo menos podías haber dejado una nota ¿no?
-          Te dije por la noche que estaría con Louis.
-          La verdad es que cuando estoy dormida no suelo captar muy bien las cosas que me dices.
-          Me dijo Harry que saldrías con él –dijo Louis para intentar calmar el ambiente.
-          ¿no te habrá contado otras cosas verdad?
-          ¿cosas como qué?
-          Nada, olvídalo. Me voy a dar una ducha, Harry viene a buscarme dentro de hora y media.
-          Pásalo bien…ya sabes…duchándote.
-          Louis, déjalo. Creo que pierdes tu gracia cuando estás con mi hermana.
-          “L’amour”
-          Aj
Me alejé de ellos lo más rápido que pude y me adentré en el baño con una toalla. Una relajante ducha era lo que necesitaba. Terminé y sequé mi cabello. Me puse un vestido rojo de encaje, no muy casual, pero tampoco demasiado formal. Unos tacones cerrados de cuero y me maquillé lo suficiente. Delineé mis ojos con un lápiz negro y me apliqué un pintalabios color carmesí. Volví a cepillar un poco mi cabello y lista. En diez minutos Harry estaría aquí.

(Escribiendo...)

Hola! :) solo quería decir que hoy subiré cap. ohsi ohsi ^^ Antes estaba en proceso de inspiración y por fin tengo una genial idea para el próximo capítulo... bueno, seguiré escribiendo *.* un saludooo

lunes, 10 de septiembre de 2012

Capítulo 14.


-          Oh no, no me acordé de pasar desapercibido. –dijo Harry algo preocupado.
-          ¿paparazzis? 
-          Si, ¿quieres seguir esperando aquí o mejor corremos?
-          Me decanto por la segunda opción ¡corre!
Harry me cogió la mano y corrimos todo lo que pudimos. No teníamos a donde ir, y no podíamos salir del parque porque los demás seguían dentro. Pero era bastante divertido huir.
-          La única atracción en la que no hay cola es la casa encantada. Tendremos que escondernos ahí.
-          Pero Harry, están cerrando. Además me da cosa entrar  en ese lugar.
-          Es nuestra única opción. O si no tendrás que enfrentarte a todas esas cámaras y a los rumores que desaten.
-          Vamos entra, entra. Que no nos vean.
Entramos. Era bastante escalofriante, nunca había entrado a un sitio similar y tampoco hubiese querido hacerlo. Esto no estaba entre mis planes.
-          ¡Ah! Harry no me sueltes.
-          Tranquila, solo es una telaraña falsa. ¡ah!
-          ¡Ah! ¿Qué ha sido eso? ¿Por qué has gritado?
-          He visto algo. ¡Ah!
-          ¡Harry! Deja de asustarme.
-         
-          ¿Harry?
-          ¡Búh!
-          ¡Ah! No vuelvas a hacer eso, casi me da un infarto.
-          Esto está muy oscuro. Ven, sentémonos un rato.
-          Harry, tengo miedo. Eres una mala persona. No debiste haberme traído aquí.
-          Pero si es muy romántico. Perfecto para las parejas.
-          ¿Qué parejas? Ah, te refieres a tus amiguitas…
-          ¿Amiguitas? ¿de qué hablas?
-          De tus amigas, esas a las que besas después de coquetear conmigo. –no me puedo creer que haya dicho eso.
-          ¿Estás celosa? Estás celosa, estás celosa.
-          No, es solo que… ¡tú nunca lo entenderías!
-          ¿Entender qué?
-          ¡Nada! –de un momento a otro sentí unos labios presionar sobre los míos. Fue un momento indescriptible para mí. No sabía qué hacer, el beso se estaba haciendo cada vez más incómodo, y con incómodo me refiero que me estaba gustando. Entonces reaccioné y me separé de Harry rápidamente.
-          ¿Harry, que estás haciendo?
-          Creí que era lo que querías. –eso que acababa de decir terminó con mi poca paciencia.
-          ¿Qué te has creído? ¡yo no babeo por ti! Yo nunca me rebajaré a ese nivel. Eres un sucio. Después de comerle la boca a otras vienes y me besas a mí. Como lo vuelvas a hacer no respondo Harry Styles.
-          Te ves graciosa cuando te enfadas.
-          Me voy ¡estoy harta de ti y de tus estupideces!
-          ¡No, espera! No puedes irte sola, está oscuro y además te asustarás.
-          ¿ah no? Observa cómo me voy. Por cierto, esa es la excusa más patética del mundo.
-          De acuerdo…
-          ¡ah!
-          ¡______!
En otros lugares del parque…
Narra Diana:
-          Louis, esto es divertidísimo. No me puedo creer que esté pasando mi cumpleaños contigo.
-          Eres genial…
-          ¿yo? No, yo no soy genial. Tú si lo eres.
-          No, tú eres genial.
-          No, tú.
-          Tú.
-          Eres un tontín.
-          Tú en cambio eres listísima. ¿quieres hacer otra cosa?
-          Quiero… ¡algodón de azúcar! –dije visualizando un puesto de dulces.
-          Espérame aquí, ahora te traigo uno.
Louis fue a buscar el algodón de azúcar, como todo un caballero y volvió conmigo.
-          Esto está realmente bueno. –dije comiendo un trozo. –come.
-          Mmm, es verdad, está muy dulce. Pero no más que tú.
-          Eres un encanto. ¿vamos a dar un paseo?
-          Tengo una idea. ¡vamos al laberinto!
-          ¡sí!
Entramos al lugar lleno de pasadizos y pasillos sin salida. Nos divertíamos mucho. Llegó un momento en el que me tropecé y me caí arrastrando a Louis conmigo.
-          ¿estás bien?
-          Si –dije riendo. Estábamos muy cerca y nuestras miradas se toparon. Louis se fue acercando a mí poco a poco hasta que yo reuní el valor suficiente y acorté la distancia entre nuestros labios rápidamente. Al cuerno lo que diga mi hermana, soy una directioner y mi sueño es besar a Louis, ¡y está ocurriendo! ¡Estoy besando a Louis Tomlinson! ¿Qué hago? Nada, relájate Diana. Luego nos separamos, él me miró y me sonrió. Yo le devolví la sonrisa.
-          ¿sabes que esto está mal? –preguntó él.
-          Sí, pero me gusta hacer cosas malas.
-          No lo creo, tienes cara de buena chica.
-          ¿acaso una buena chica haría esto? –volví a acortar la distancia de nuestros labios pero esta vez el beso fue más intenso. El día no podía haber ido mejor.
Narra Niall:
-          Liam, vamos a buscar algo para comer. La casa encantada me ha dado hambre.
-          A ti todo te da hambre. Pero vamos, el olor a perritos me ha abierto el apetito.
-          ¿Dónde estarán los demás?
-          No lo sé. Después de comer los llamo.
-          Si, está bien. ¡Pero corre que cierran el puesto de comida!
-          Ya voy, ya voy.
-          ¿Ese no es Zayn?
-          Si, espera un momento… ¿está llorando?
-          ¡Eh, Zayn! –él nos vio y vino hacia nosotros.
-          ¿Estás llorando? –preguntó Liam preocupado.
-          No, solo me sudan los ojos…
-          ¿Pero que te ha pasado? –estaba a punto de dejar escapar mis risas, pero si lo hacía, Liam me daría un azote. Él y sus estúpidos modales.
-          Estaba en la sala de los espejos y habían unos niños entonces yo pasé por uno y me reflejé con un cuerpo terriblemente gordo… ¡y todos los niños comenzaron a reírse!
-          Tranquilo, no pasa nada. –Liam intentaba tranquilizarlo. Pero yo no pude contenerme más y solté una sonora carcajada. Entonces Liam me observó, tengo que decir que nunca se me olvidará esa mirada de odio. Me dio tanto miedo que me entró más hambre y fui al puesto de comida rápidamente.
De nuevo en la casa encantada:
-          ¿estás bien? –me preguntó Harry al verme tirada en el suelo.
-          Sí. Solo tenía ganas de abrazar a las hormigas.
-          Vamos, levántate, nos vamos.
-          No puedo moverme, se me ha enganchado el pantalón con algo.
-          Espera, intentaré desengancharlo.
-          Es imposible, está muy oscuro… sabía que no era buena idea venir, ¡lo sabía! Y tú también, por eso me arrastras contigo a todos los sitios que odio.
-          Ya ves, no tengo otra cosa que hacer…
-          JA-JA
-          Creo que tendrás que quitarte los pantalones.
-          ¿¡qué!? Ni hablar.
-          Entonces quédate aquí…
-          Tú no estás del todo bien, ¿pretendes dejarme aquí sola?
-          Tengo malas noticias.
-          ¿peores?
-          Mucho peores
-          Sorpréndeme
-          Han cerrado la casa. Ahora si quieres grítame, golpéame o hazme lo que quieras. Tienes razón, ha sido mi culpa traerte aquí pero no lo hice con malas intenciones.
-          ¿puedes llamar a alguien? –pregunté con esperanzas.
-          No hay cobertura. Creo que pasaremos bastante tiempo aquí…
-          Oh no… ven aquí, por favor.
-          Si me vas a pegar, que no sea en la cara ¿vale?
-          No te voy a pegar, solo quiero un abrazo.
-          Podías haber empezado por ahí. ¿ya no estás enfadada?
-          Si, te odio a muerte. Pero tengo frío y una pierna dormida.
-          Quítate los pantalones.
-          No voy a hacer eso, y menos contigo cerca. Solo dame un abrazo.
-          Te puedo dar otras cosas también… -dijo con una sonrisa pícara y rodeándome con sus brazos.
-          Eres un cerdo.
-          ¿te ha gustado el beso?
-          No. Ha sido asqueroso tragarme las babas de tus amiguitas.
-          No son amiguitas, si te refieres a la chica de la fiesta, era una fan y fue ella la que me dio el beso.
-           Como si eso lo cambiara todo.
-          ¿Por qué te comportas así si ni siquiera te gusto?
-          Pues… tienes razón, puedes besar a todas las chicas que quieras. No me importa porque no me gustas.
-          ¿A no?
-          No. –entonces me acercó más a él. Casi podía rozar sus labios. -¿qué haces?
-          Me dijiste que podía besar a la chica que quiera, y yo te quiero besar a ti. –y presionó sus labios contra los míos. Pero esta vez fue diferente, mi mente quería separarse pero a la vez mi cuerpo me traicionaba y no lo hacía. Sentí como sonreía en mitad del beso y yo no pude evitar hacer lo mismo.
-          ¿Por qué haces esto? ¿Qué pretendes?
-          Que te des cuenta lo mucho que me gustas.
-          No te creo. Hay un montón de chicas en las que te podrías fijas, ¿por qué yo?
-          Porque tú eres especial. Me di cuenta desde la primera vez que te vi. –me apoyé en su pecho y cerré los ojos para dormirme lentamente.
Los ruidos que hacía Harry gritando y saltando me despertaron sobresaltada.
-          ¿Qué pasa? ¿Por qué gritas tanto?
-          ¡Tengo dos rayas de cobertura! ¡podré llamar a Louis y saldremos de aquí!
-          ¡eso es genial! ¿Qué hora es?
-          Las doce… espera, ¡está sonando!
-          ¡estamos salvados!
-          ¿Louis? Sí, soy yo… estamos en la casa encantada del parque… sí, nos hemos quedado atrapados… por cierto, dile a Diana que traiga unos pantalones para ______. Muy bien, os esperaremos. Adiós.
-          ¿Qué te ha dicho?
-          Que vienen en unos minutos. Estaban muy preocupados por nosotros…
-          ¡oh no! La tía Melisa no sabe que…
-          Tranquila, Diana le ha dicho que estabais en nuestra casa y que os llevaríamos a la vuestra.
-          Menos mal…

En menos de lo que esperábamos llegaron los chicos con un guardia de seguridad. Todos salieron para poder cambiarme los pantalones menos Diana, que era la que los tenía, el guardia, que era el único que tenía una linterna y Harry para “protegernos de los instintos pederastas del guardia”. Claro que los dos últimos se dieron la vuelta. Salimos de aquel lugar y nos dirigimos al coche donde nos esperaban todos los chicos. Harry y yo no volvimos a hablar de lo que había sucedido, pero durante el trayecto nos lanzábamos miradas cómplices. Noté como Diana y Louis estaban como más encariñados, espero que no sea lo que me estoy imaginando. Llegamos rápido a nuestra casa y nos despedimos de los chicos. Por suerte cuando llegamos, la tía Melisa estaba durmiendo. Sin hacer ruido fuimos a nuestra habitación y nos quedamos un rato hablando.
-          ¿Qué tal te ha ido en tu cumple?  -pregunté algo decepcionada por no haber pasado el día entero con ella.
-          Ha sido el mejor día de mi vida, pero me hubiese gustado que estuvieras conmigo en algunos momentos.
-          ¿en algunos?
-          En los que no estaba con Louis, por lo menos.
-          ¿hay algo que quieras contarme?
-          No, no quiero contarte nada que haya pasado. –abrí los ojos como platos esperando no encontrarme con la respuesta que llevaba evitando desde que conocimos a esos chicos.
-          Diana, habla.
-          Louis y yo… ¡NOS HEMOS BESADO!
-          ¿¡cómo!?
-          Que nos hemos besado.
-          ¡ya te he oído! Diana, Louis es demasiado mayor para ti.
-          Me da igual, nos queremos y tú no harás nada para evitarlo.
-          Diana, ¿te estás escuchando?
-          Sí, eres tú la que no me escuchas. Yo quiero a Louis y él me quiere a mí y tú no interferirás en nuestra relación.
-          Eres increíble. Y Louis me va a escuchar. Le dejé bien claro que no quería que pasara nada entre vosotros.
-          No es para tanto. Solo ha sido un beso…
-           Me da igual. Ahora duérmete y recapacita sobre tus malos actos.
-          Eres rara…
-          Si, hasta mañana.


hOLAAAAA! ^^ he vuelto con un nuevo capitulo :D una cosa, no sé como hacer para que salgan los guiones bien a las que lo leen desde el movil, Estuve casi toda la tarde buscando alguna forma pero fue en vano. Y la verdad es que podría ponerle los guiones al subirlo pero se vería confuso tener doble guión en cada frase para las que lo leen desde el PC... No sé, si alguien sabe alguna forma que me diga.. y CoMenTen *_* Saludosss 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Capítulo 13.




-          Oye, ¿qué piensas sobre el viaje de mamá?
-          No lo sé, no ha querido contarme nada… es extraño.
-          Sí. No creo que sea un viaje de negocios. ¿Crees que tenga algo que ver con el tema de… ya sabes?
-          No, eso es imposible. Sabes que papá está muerto, lo sabes.
-          En realidad no lo sabemos. ¿acaso tú lo viste? No, es muy raro, pero justo cuando papá “murió” estábamos aquí en Londres.
-          Diana, dejemos de hablar de esto.
-          No, quiero saberlo. Tú eres la mayor, tienes que saber más cosas que yo.
-          No sé nada, déjalo ya.
-          Eres igual a mamá. Cada vez que le incomoda hablar de algo huye. Pero conmigo no funciona.
-          Te juro que yo no sé más que tú. Ahora haz el favor de disfrutar de tu cumpleaños y deja el tema.
-          Pufs… ¿A dónde iremos a desayunar?
-          A un café que hay por el barrio. Me han dicho que está muy bien.
-          De  acuerdo, vamos.

Llegamos al lugar y nos sentamos en una de las mesas con vistas a la calle. El día era algo frio y nublado, nada extraño en Londres. Una chica muy amable nos tomó el pedido. Yo tenía algo planeado, el día anterior había venido para encargar una tarta y que la sirvieran así, de sorpresa. Esto se suponía que iba a ser el día perfecto, hasta que vi entrar por la puerta del café a esos cinco demonios sonrientes. Mi boca se abrió y Diana al verlo me preguntó que me pasaba.

-          Mejor nos vamos.
-          ¿¡qué!? No, ni hablar. Acabamos de llegar.
-          Es que no lo entiendes, este día era para nosotras. Y ahora llegan ellos y lo estropean.
-          ¿Quiénes? –le hice una seña para que se diera la vuelta.
-          ¡ah! ¡es One Direction!
-          Increíble, son casi parte de nuestras vidas  y aún los tratas como el primer día.
-          Yo siempre seré su fan número uno hermanita.
-          ¡oh no! Ya nos han visto.
-          ¡qué bien! Pasaré mi cumple con One Direction.
-          ¡No! Pasarás tu cumple conmigo.
-          Hola chicas, ¿Qué hacéis aquí? –preguntó Liam.
-          ¿Qué qué hacemos? ¿Qué hacéis vosotros aquí?
-          Chicos, sentaos.
-          Gracias. –todos tomaron asiento. –que grata sorpresa. –dijo Harry.
-          Lástima que no pueda decir lo mismo. –pensé. –creí que estaríais descansando. Solos. En vuestra casa.
-          Queríamos desayunar, este es nuestro lugar favorito. –dijo Niall. ¿os importa que nos quedemos?
-          La verdad es que s…
-          ¡para nada! –me interrumpió Diana. –hoy es mi cumpleaños.
-          ¡felicidades! La pequeñaja se nos hace mayor –exclamaron los cinco. ¿Cuántos años cumples?
-           Dieciséis. ¿queréis celebrarlo con nosotras?
-          Lo que me faltaba…-murmuré.
-          ¿has dicho algo? –preguntó Zayn.
-          No, nada. –en ese momento llegaron un montón de camareras con una deliciosa tarta de chocolate y nuestro desayuno. Todos juntos le cantamos el cumpleaños feliz a Diana  y nos quedamos un rato charlando. Yo ya no estaba enfadada, nos lo estábamos pasando  muy bien.
-          Eh chicas, ¿qué os parece si vamos a…
-          No Louis, no iremos de party hard –le interrumpí.
-          Iba a decir a dar una vuelta e ir al nuevo parque de atracciones. Pero tu idea suena mucho mejor.
-          Parece divertido.
-          Si, venga vamos.
-          ¡Esperad chicos! Tengo que acabarme todo esto…
-          ¡Niall!
-          Vale, ya voy, ya voy.
Íbamos caminando por las calles de Londres. Los chicos estaban con Diana, excepto yo y…Harry.
-          ¿qué te pasa?
-          Nada Harry. Es la quinta vez que me lo preguntas.
-          Eso es porque te pasa algo y no me lo quieres contar. ¿Qué te pasa?
-          ¡aj! ¡nada, no me pasa nada!
-          Mis instintos me dicen otra cosa.
-          ¿qué instintos? Por favor Harry…
-          ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa?
-          ¡eres insoportable! Me voy con los demás. –el me sujetó del brazo para que no pudiera escapar.
-          ¡suéltame!
-          No hasta que me digas que te pasa. Hoy has estado muy distante. –rodé los ojos y me dispuse a contarle alguna mentirijilla. Menos mal que Niall me interrumpió.
-          ¡Hola parejita!
-          De eso nada, duende.
-          ¡eh!  Yo no soy un duende. –el móvil de Harry comenzó a sonar y este se disculpó para cogerlo.
-          ¿por qué no admites que te gusta?
-          Oh no… ¿ahora tú? ¿Qué pasa, no tenéis una vida?
-          Sí, pero me gusta meterme en la tuya.
-          Pues no. No me gusta Harry, ¿contento? Es un… y un… y además… y le gusta besarse con otras chicas mientras…
-          ¿mientras?
-          Mientras se me insinúa… creo.
-          Harry es así. Pero tú lo puedes hacer cambiar.
-          No, no y no.
-          ¿Cómo que no?
-          ¡Mira! ¡Un puesto de hamburguesas!
-          ¿Dónde, dónde?
-          ¡Adiós duende! –y dicho esto salí corriendo hacia donde se encontraban los demás.
-          ¡Eres una mentirosa! Esta clase de bromas no se hacen. –gritó Niall.
-          ¡Mirad chicos, es el parque de atracciones! –dijo Diana asombrada.
-          ¿Qué pasa? Parece que nunca hayas venido a uno. –respondió Zayn.
-          Mmm…la verdad es que no, mi madre estaba demasiado ocupada para llevarnos cuando éramos más pequeñas y nunca tuvimos tiempo.
-          ¿y tu padre? -preguntó Louis.
-          Eh, mi padre…
-          Louis, esto ya es suficiente. No estamos en un interrogatorio. –dije yo algo alterada.
-          Eh, eh, eh calmémonos ¿sí? –dijo Liam.
-          Lo siento, no quería responderte así Lou, no ha sido mi intención… lo que pasa es que…
-          Tranquila, entiendo que no quieras contármelo. Ahora, ¿entramos?
-          Sí…
Me había sentido bastante mal por haberle contestado así a Louis, él no tenía la culpa. Pero no me gustaba hablarle a nadie sobre mi padre, era como un tema prohibido para el mundo. Yo no le conocía, pero me hubiera encantado haberlo hecho. De pequeñas, Diana y yo veíamos a todas las niñas jugando con sus padres, eso era algo que nunca pudimos tener, el amor de un padre. Y lo anhelábamos. Ahora crecimos sin saber lo que es tener uno y es algo difícil de entender. Mi madre me contó que tenía muchos problemas. Nunca me dijo cuales eran, pero sí que al poco tiempo  de yo haber nacido, días, ella me trajo a aquí, a Londres con la tía Melisa. Supuestamente pasaron unos meses y llegó Diana. No sé cuánto tiempo permanecimos en Londres, un año o dos, pero cuando nos mandaron a casa otra vez, estábamos solas. Mi hermana, mi madre y yo. Las dos éramos muy pequeñas todavía y no entendíamos nada, pero a medida que crecimos nos dimos cuenta de que las cosas no eran correctas. Habíamos crecido prácticamente solas porque mi madre estaba demasiado ocupada con sus negocios y aquí estamos. De nuevo en Londres y ahora con ganas de encontrar respuestas.
El sentimiento de culpabilidad me carcomía por dentro. Louis era una buena persona, y yo necesitaba sincerarme con alguien.
-          Lou
-          Dime ______
-          Perdóname, de verdad no quería contestarte así.
-          No te sientas mal, todos tenemos malos días.
-          Sí, pero tú no tienes la culpa. ¿de verdad quieres saberlo?
-          Si tú me lo quieres contar, sí. A veces es bueno sincerarse.
-          La verdad es que no conocimos a nuestro padre. Es duro hablar de esto, pero nosotras no tuvimos lo que se dice “una infancia feliz”. Según tengo entendido mi padre murió, pero yo no lo creo así. No tengo pruebas, ni nada que demuestre que lo que dicen es cierto. Mi madre nunca nos llevó a visitar su tumba. Por eso todo me parece extraño y quiero averiguar qué es lo que sucede. Incluso el viaje que le ha surgido a mi madre me parece extraño. No sé… no me cuadra.
-          Creo que cuando llegue el momento, todo saldrá a la luz. Si tu padre vive ¿no crees que querrá saber de sus hijas? Quizás no ha podido contactar con vosotras. O quizás este verdaderamente… muerto.
-          Tienes razón. Al final gracias a ti me he sentido mejor, eres una buena persona.
-          No, yo solo quiero ayudarte.
-          Eres el mejor. ¿has visto a Harry? No lo veo desde hace mucho.
-          Sí, ha quedado con una de sus amigas aquí en el parque.
-          ¿qué? Es un…
-          ¿te gusta?
-          Creo que debo replantearme mi vida… Louis, te lo diré claro para que lo entiendas y se lo expliques a tus amigos. Harry Styles no es mi tipo. Es un mujeriego y además cree que tiene a todas las chicas babeando por él. Pero yo no lo hago ¿sabes por qué? Porque Harry NO ME GUSTA. NO-ME-GUS-TA. ¿lo has entendido?
-          Te gusta, te gusta, te gusta –dijo canturreando.
-          Y luego tú eres el mayor… ¿qué ha pasado con la sociedad en la que vivimos?
-          Te gusta, te gusta, te gusta.
-          Oye, ¿y Diana y tú qué? No quiero que tengáis nada. Eres demasiado mayor para ella.
-          ¿Diana y yo? –soltó una sonora carcajada. –podría ser mi hermana pequeña, relájate.
-          Ahora es de mi edad, así que no me relajo.
-          Tú eres como mi hermana pequeña.
-          Son solo tres años, tampoco es tanta la diferencia…
-          Aplica eso que acabas de decir a la relación que tenemos Diana y yo.
-          ¿Qué relación?
-          La que habrá en un futuro.
-          No me busques Louis Tomlinson. Porque me vas a encontrar. Diana y tú solo seréis amigos.
-          Que sí pesada. ¿te gusta la montaña rusa?
-          No. Me da miedo subirme, es muy alta. ¿y si se cae? ¿y si vomito?
-          Relájate, nada de eso pasará. Bueno, quizás lo de vomitar sí.
-          Louis, no me subiré. Me dan miedo las alturas.
-          Muy bien, ¡eh Diana! ¿te subes a la montaña rusa conmigo?
-          ¡Claro!                        
-          Genial, ahora ¿Qué hago yo sola? Liam se ha ido con Niall a la casa encantada y Zayn a la sala de espejos. Un momento ¿ese es Harry?
-          Harry, ¿Qué haces aquí solo?
-          Me da miedo subir en la montaña rusa, ¿y tú?
-          También. Creí que habías quedado con una de tus amigas.
-          No, ¿Quién te ha dicho eso? –maldito Louis, me las vas a pagar con sangre
-          Louis
-          Bueno, da igual, ¿quieres hacer algo?
-          No sé… las atracciones no son muy convincentes.
-          ¿vamos al túnel del amor?
-          Estás loco…
-          ¡venga, no seas mala!
-          Ni hablar Harry, no iré al túnel del amor contigo.
-          Vamos por favor. –me miró con cara de cachorrito.
-          Bueno, está bien. Pero un solo toqueteo y te arranco la mano.
-          De acuerdo, eres algo sádica.
-          Lo sé. ¿vamos? –cogí su mano y corrimos hasta la fila para entrar en el túnel del amor. De repente, un flash me dejó ciega por unos instantes.

Aquí está el capítulo 13, me ha gustado bastante escribirlo jaja espero que os guste :) CoMenTen *_* porfaplis