Music

Opinión sobre la novela

viernes, 16 de noviembre de 2012

Capítulo 24.


-         Hija… -suspiró y esperó unos segundos antes de comenzar a hablar de nuevo. –tengo que contarte otra cosa. Creo que ya eres lo suficiente mayor como para saberlo.
-          ¿Saber qué?
-          Que Jack es… 

          -tu…tu padre.
-          ¿Có-cómo? –pregunté atónita.
-          Que tu padre es…
-          Ya te he oído –la interrumpí. Sentía como nuevas lágrimas se acumulaban en mis ojos.
-          Lo siento. Yo no tuve otra opción que ocultártelo hasta entonces –dijo ella con tranquilidad.

-          ¿¡Qué!? –exclamé eufórica -¿¡Cómo has podido!? ¿¡Qué más me has estado ocultando en todo este maldito tiempo!? –ya las lágrimas rodaban por mi mejilla, pero esta vez no eran de tristeza. Eran de coraje y rabia.
-          Por favor –dijo calmada –no te pongas así.
-          ¿¡Y cómo quieres que me ponga!? Quien sabe que otras mentiras me estás contando… ¿Cómo puedes llamarte “mi madre”? –y entonces sentí como su mano golpeaba mi mejilla. Yo, como un acto reflejo, llevé una de mis manos a mi rostro y la miré con desprecio. Creo que nuestra relación sería mucho peor que en ______ (tp).
-          Lo… lo siento. No quería hacer eso.
-          Déjame en paz. Lo peor que pude haber hecho fue venir a este lugar. –aparté la silla con brusquedad y me largué de aquel lugar. Me crucé con Jack, o mejor dicho, mi padre y lo único que se me pasó por la cabeza fue abrazarlo.
-          Eh, pequeña, ¿Qué ocurre?
-          ¿Qué ocurre? –entonces recordé que él también era cómplice del asunto. -¿Cómo eres capaz de preguntarme eso? ¡Sabes exactamente lo que ocurre! Papá…  -él se limitó a agachar la cabeza sin decir nada y entonces llegaron mi madre y Diana. La segunda totalmente confundida.
-          ¿Qué pasa? ______, ¿por qué estás gritando? –preguntó mi hermana algo asustada.
-          Nada –intenté sonreír, pero en lugar de eso, se formó una mueca extraña en mi cara. –solo necesito descansar.
-          Te acompaño –no le dije nada, ya que no sabía ni siquiera donde estaba mi habitación y dejé que ella me guiara.
Una vez dentro se sentó en mi cama y me miró algo extrañada. No lo entiendo, se supone que a ella también la engañaron y no dice nada. Entonces me senté junto a ella y tomé una de sus manos. Fue en ese momento cuando un recuerdo regresó a mi mente.

Me adentré en el pequeño cuadrilátero y observé a mi hermana durmiendo en aquella camilla. Era la primera vez que la veía así… en estado de coma. Me acerqué lentamente y tomé su débil mano.
-          No sabes lo mucho que te voy a extrañar… nunca en la vida habíamos estado tan cerca y a la vez tan lejos. –hice una breve pausa. –Me haces mucha falta ¿sabes?

La miré y no tardamos en darnos un abrazo. Lo necesitaba realmente.

-          ¿Es cierto que no recuerdas nada de lo que te ocurrió? –dije cuando nos separamos.

-          No… es realmente frustrante ¿Sabes? Lo peor es que nadie quiere contármelo.

-          Creo que no debería…

-          Por favor, no me pasará nada.

-          Pues… dejaste a Louis, tomaste un vuelo hacia aquí y… el avión no llegó. Estuviste varias semanas en un estado delicado y mamá decidió trasladarte a una clínica especializada aquí en Nueva York. Pasaron dos meses y tú despertaste hace tres semanas. Nunca tuve noticias de ti, acabo de llegar y te encuentro así. –respiré.

-          Espera, espera, espera. ¿Qué Louis?

-          ¿Cómo? Diana, ¡Louis! Tu ídolo, miembro de la famosa banda británica One Direction.

-          ______, ¿me estás tomando el pelo, cierto? Louis Tomlinson no es mi novio.

-          Porque terminaste con él. – dije obvia. Su cara de asombro aumentó.

-          ¡Eso es mentira! Yo nunca conocí a Louis Tomlinson.

-          Oh no, creo que has olvidado más de lo que deberías. –dije preocupada.

-          ¿Olvidar qué? Por favor, dime que todo esto es una broma pesada…

-          No es ninguna broma. Tú y yo conocimos a One Direction. Empezaste a salir con Louis y no soportaste los mensajes de odio de parte de las fans hacia ti. Dejaste a Louis y luego ya sabes lo que ocurrió. No me hagas repetirlo.

-          ¿Y por qué no puedo recordarlo? –ella ya tenía los ojos llorosos y yo no podía soportar verla así.

-          Fue muy duro para todos lo que ocurrió. Me sentía muy sola en Londres y pasaron muchas cosas que supongo que no recordarás.

-          Lo siento…

-          No es tu culpa. ¿Quieres saberlo?

-          Me gustaría. -Respiré hondo y comencé a hablar...

Flashback
-          _______cálmate –me pidió mi hermana al ver que estaba al borde de un ataque de nervios.
-          Esto no es seguro. Moriremos.
-          Eso no pasará. Relájate.
-          No puedo relajarme, no puedo estar tranquila sabiendo que ha habido muchos accidentes en aviones.
-          Pero si no es la primera vez que te subes en uno. Solo tranquilízate y descansa, este viaje será largo.
-          Si morimos será tu culpa. Que conste.
-          De acuerdo, de acuerdo. Y luego yo soy la inmadura –murmuró.
-          ¿Qué has dicho?
-          Nada, que voy a escuchar a One Direction, así que deja tus ataques de pánico para otro día.

-          Chicas, ella es María. María, ellas son Diana, mi hermana. Y Daniela, una muy buena amiga.
-          Un placer chicas –dijo María esbozando una sonrisa.
-          Encantadas. –respondieron las chicas a la vez.

Ya habíamos terminado de presentarnos y Frank nos dirigió hacia un lugar fuera del estadio. Algo lejos a mi parecer,  pero bastante seguro para los chicos supuestamente.
Entramos en un recinto con pasillos en los que en sus paredes no había más que fotos, discos y cuadros de estos chicos.

-          Muy bien chicas, esperad un minuto aquí. Yo iré a buscarlos. –Nos anunció Frank.
-          De acuerdo… ¿Qué es lo que les diréis vosotras? –preguntó Diana emocionada.
-          Creo que todo lo que les he escrito por Twitter durante este tiempo y ellos nunca me respondieron. –respondió María.
-          Uhm…yo eso no lo había pensado, supongo que lo que me salga en ese momento. –añadió Daniela.

-          Disculpadla, está algo cansada por el viaje y últimamente desvaría mucho. –dijo Diana sacándome de allí.
-          Yo no desvarío. ¿Qué te pasa?
-          No. ¿Qué te pasa a ti? Es la primera y quizás la única vez que estoy delante de mis ídolos y tú lo estropeas por tu estúpido afán de creer que ellos son unos divos. Eres una egoísta, en vez de pensar todo el día en lo que tú crees, déjame disfrutar por una vez.
-          Lo…lo siento.
-          No, ya estoy cansada de perdonarte. Ahora si no te importa, me voy a saludar a mis ídolos como es debido.
-          Diana…
-          ¡oh dios mío! ¡Es One Direction! Aaaaaaah

     …
-          ¿Dónde está mi hermana?
-          Ha ido a comprar leche y huevos, ¡vamos a hacer bizcochos para merendar!
-          Oh no… A ver, hablemos. Después de que me trajisteis anoche ¿Qué ocurrió?
-          ¡Nos fuimos de party hard!
-          Gracias Louis. Tú información me ha servido de mucho… ¿Liam? –al parecer era el más sensato.
-          Veamos, te trajimos, nos fuimos al club…
-          ¿a qué club? ¿vendían alcohol?
-          No sé exactamente como se llama, y claro, el todos los clubes venden alcohol. Pero tranquila, yo no bebo.
-          Gracias, ahora estoy mucho más tranquila.
-          Que sarcástica está ______ hoy.
-          Ya te vale, sigue contado.
-          Como decía, fuimos al club y bailamos, reímos, bailamos, tuhermanabebiódemásysepusoadesvariar, reímos más… el tiempo se nos pasó muy rápido y volvimos hace dos horas
-          De acuerdo… espera. ¿¡que mi hermana qué!? Liam, ¿cómo has permitido que mi hermana beba? ¡Es menor!
-          Lo siento, lo siento. Se me fue de las manos.
-          Mejor nos vamos.
-          ¿¡qué!? No, ni hablar. Acabamos de llegar.
-          Es que no lo entiendes, este día era para nosotras. Y ahora llegan ellos y lo estropean.
-          ¿Quiénes? –le hice una seña para que se diera la vuelta.
-          ¡ah! ¡es One Direction!
-          Increíble, son casi parte de nuestras vidas,  y aún los tratas como el primer día.
-          Yo siempre seré su fan número uno hermanita.
-          ¡oh no! Ya nos han visto.
-          ¡qué bien! Pasaré mi cumple con One Direction.
-          ¡No! Pasarás tu cumple conmigo.
-          Hola chicas, ¿Qué hacéis aquí? –preguntó Liam.
-          ¿Qué qué hacemos? ¿Qué hacéis vosotros aquí?
-          Chicos, sentaos.
-          Gracias. –todos tomaron asiento. –que grata sorpresa. –dijo Harry.
-          Lástima que no pueda decir lo mismo. –pensé. –creí que estaríais descansando. Solos. En vuestra casa.
-          Queríamos desayunar, este es nuestro lugar favorito. –dijo Niall. ¿os importa que nos quedemos?
-          La verdad es que s…
-          ¡para nada! –me interrumpió Diana. –hoy es mi cumpleaños.
-          ¡felicidades! La pequeñaja se nos hace mayor –exclamaron los cinco. ¿Cuántos años cumples?
-           Dieciséis. ¿queréis celebrarlo con nosotras?
-          Lo que me faltaba…-murmuré.
-          ¿has dicho algo? –preguntó Zayn.
-          No, nada. –en ese momento llegaron un montón de camareras con una deliciosa tarta de chocolate y nuestro desayuno. Todos juntos le cantamos el cumpleaños feliz a Diana  y nos quedamos un rato charlando. Yo ya no estaba enfadada, nos lo estábamos pasando  muy bien.
     …

-          ¿hay algo que quieras contarme?
-          No, no quiero contarte nada que haya pasado. –abrí los ojos como platos esperando no encontrarme con la respuesta que llevaba evitando desde que conocimos a esos chicos.
-          Diana, habla.
-          Louis y yo… ¡NOS HEMOS BESADO!
-          ¿¡cómo!?
-          Que nos hemos besado.
-          ¡ya te he oído! Diana, Louis es demasiado mayor para ti.
-          Me da igual, nos queremos y tú no harás nada para evitarlo.
-          Diana, ¿te estás escuchando?
-          Sí, eres tú la que no me escuchas. Yo quiero a Louis y él me quiere a mí y tú no interferirás en nuestra relación.
-          Eres increíble. Y Louis me va a escuchar. Le dejé bien claro que no quería que pasara nada entre vosotros.
-          No es para tanto. Solo ha sido un beso…
-           Me da igual. Ahora duérmete y recapacita sobre tus malos actos.
-          Eres rara…
-          Si, hasta mañana.
   ...
                                                                                                                     
-          Vamos ______, alegra esa cara. Soy yo la que se va, no tú.
-          Pero no quiero que te vayas, estaré sola. –dije con los ojos húmedos.
-          No. Están los chicos, Daniela y María… y la tía Melisa.
-          ¡La tía Melisa nunca está en casa! Y los demás están ocupados con sus cosas… ¿Qué haré yo un año sin ti?
-          Por favor ______. No lo pongas más difícil. Yo no puedo seguir aquí, sabes que desde un principio no quería, y las cosas se fueron complicando, sobre todo mi relación con Louis…
-          Te voy a echar de menos. –ya abundantes lágrimas circulaban por mis mejillas.
-          Yo también, hermana. –nos abrazamos y Diana se dirigió hacia el taxi que la esperaba fuera. – ¡Pronto vendré a visitarte! –esas fueron las últimas palabras que dijo antes de marcharse.
Fin del flashback

-          Y… eso fue casi todo lo que ocurrió antes de tu accidente. ¿Lo recuerdas?
-          Solo algunas cosas –sonrió –pero es suficiente. Gracias.
-          No tienes que darlas. Te extrañé mucho.
-          Yo también. Aunque no tenías que haber venido, las cosas en esta casa no son divertidas.
-          ¿Te han contado lo de Jack?
-          Si. Aunque no lo creas, yo también estoy enfadada, pero me alegra saber que él es mi padre. Es una persona muy amable y me cae muy bien.
-          Supongo que tendré que aprender a quererlo.


Mi madre y Jack estaban sentados en el gran sillón de la sala hablando sobre algo cuando dirigieron su mirada hacia mí.

-          Lo siento.- dije sin moverme de mi sitio. –Mamá, no quiero que nuestra relación empeore. Eres mi madre y no debería haberte hablado así. –miré a Jack –Y… creo que tardaré un poco en acostumbrarme a la idea de llamarte papá, aunque espero que no sea mucho. –sonreí.
-          Hija… -no lo dejé acabar ya que me abalancé hacia él. Llevaba tanto tiempo esperando ese momento. Jamás pensé que podría abrazar a mi padre como lo estaba haciendo y era una gran sensación.
-          Espero que podamos recuperar esos años. Aunque me gustaría saber la historia. –yo ya estaba entre mis padres esperando oír una respuesta por parte de alguno. Entonces mi madre habló.
-          Tú padre tenía problemas con la bebida. No creí conveniente que te criaras en un entorno así y te llevé a Londres con tu tía esperando que el problema de tu padre se solucionara, pero tardó más de lo que me esperaba y entonces, nació Diana. La llevé también con Melisa. Sin ella vosotras dos no seríais lo que sois ahora. El problema de tu padre seguía constante y no tuvo otra opción que venir aquí a terapias de rehabilitación. Desde que él se había marchado todo estaba mejor, así que os llevé a (tp) para comenzar una nueva vida. Nunca me olvidé de vuestro padre, pero no tuve noticias sobre él hasta hace pocos meses. Necesitaba saber como estaba, que había sido de él así que vine a Nueva York. Me ayudó con el problema de Diana y ya sabes el resto.
-          Gracias por contármelo. Es un alivio saber que estás bien –dije refiriéndome a Jack.
-          Por cierto, ¿Qué ha pasado con ese novio tuyo? -preguntó mi madre
-          ¿Novio? –pregunté algo nerviosa.
-          Si, si. Ese muchacho tan famoso. No te creas que no veo las noticias, jovencita. –reí por lo bajo. –anda, cuéntame.
-          Harry… fue un gran amigo, junto con Niall, Zayn, Liam y Louis. 
-     
-         -¿Y qué pasó con Harry? –preguntó mi madre curiosa.
-          No lo sé. No volví a ver a Harry desde… nada, olvídalo.
-          Está bien. Vete a descansar, cariño. Te llamaré a la hora de la cena.
-          Muy bien. Nos vemos. –subí a mi cuarto, cogí un pijama de la maleta y me tumbé en la cama después de ponérmelo. No tardé mucho tiempo en dormirme profundamente. Por fin había dado comienzo a lo que podría llamar una bonita historia.


Bueno, personitas, aquí está el capítulo 24. Más largo como prometí :) la semana que viene otro! no os olvidéis de comentar ¬¬

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Ask

Ah pues pasaba por aquí para comunicaros que me he creado una cuenta en ask.fm! os dejo el enlace para que me preguntéis algo si os apetece :) http://ask.fm/nanumania21
Además aprovecho para avisaros de que este fin de semana subiré un nuevo capítulo! Y este será muchísimo más largo que los anteriores :D bueno, nos vemos chic@s besitos xx

viernes, 9 de noviembre de 2012

Capítulo 23.





Entré en casa, seguida por mi tía. Era extraño pero no me había dicho nada. Fui hasta mi habitación y me di una ducha. Me dolía todo el cuerpo, por dentro y por fuera. Cogí lo más cómodo que podía encontrar y me lo puse. Acto seguido cogí mi móvil y llamé a mi madre. Hacía mucho tiempo que no hablaba con ella.
-          ¡Hija! ¿Cómo estás?
-          Mal ¿Cómo está Diana?
-          ¿Qué te ha pasado? –ignoró totalmente mi pregunta sobre Diana, siempre intentaba evadir el tema.
-          He tenido un problema. –las lágrimas no se detenían, pronto me quedaría seca. –quiero que me hagas un favor… 

-          Hija, ¿Qué ha pasado?
-          Lo he estado pensando y es una decisión muy importante. Verás, quiero irme a vivir a Nueva York contigo y con Diana.
-          ¿¡Qué!? Pero…
-          Si no me vas a ayudar, olvídalo. Encontraré algún sitio para vivir, lejos de aquí.
-          Está bien. –suspiró. –Mañana te enviaré el pasaje.
-          ¿De veras? ¡No sabes cuánto te lo agradezco!
-          ______, tienes que saber algo muy… pi pi pi pi
-          ¿Mamá? ¿estás ahí? –¡No! La llamada se ha cortado. ¿Qué era eso tan importante que quería decirme?


Tomé la mochila que descansaba en mi cama y la colgué en mi hombro. Eché el último vistazo a aquella habitación y cerré la puerta. Todo el ambiente era nostálgico.
-          ¡Vamos, ______! Llegaremos tarde. –precisamente eso era lo que quería que pasara. Estaba contenta por volver a ver a mi hermana y a mi madre pero a la vez sentía una gran tristeza por dejar a los que una vez fueron mi familia, también. Nadie sabía nada de mi partida hacia Nueva York, mejor, les ahorraría un disgusto más.
-          ¡Ya voy! –dije dejando atrás todo aquello. Bajé rápidamente  por las escaleras ya que el ascensor no funcionaba. Mi tía se encontraba en el taxi.
-          ¿No te despediste de tus amigos?
-          No, es mejor así. Ya tienen bastantes problemas como para cargar con otro.
-          ¿Ni siquiera de tu novio? –Harry… no sabía nada de él desde el “incidente”. No respondí a sus llamadas ni leí ningún mensaje de los que me mandó. Yo simplemente preferí huir de todos mis problemas. Soy una cobarde.
-          No, y prefiero no hablar del tema, si no te importa.
-          De acuerdo… -el resto del camino fue en silencio.

Llegamos. El sonido de las maletas, la gente apresurada, las despedidas y bienvenidas… todo esto era tan familiar… recuerdo el primer día que llegué con Diana. Nada había cambiado hasta entonces. Facturé mi equipaje y me senté a esperar la llegada de mi vuelo. En ese instante sonó mi teléfono. Una llamada entrante de Louis, decidí contestar.
-          ¡______! Por fin te dignas a contestar.
-          Hola.
-          ¿Qué pasa? Oye he hablado con Harry. No deberías fiarte de esas dos, mi Hazza en un buen chico…
-          Louis, lo sé. No te preocupes. Dile a Harry que encontrará a alguien que valga la pena realmente. –las lágrimas nuevamente se acumulaban en mis ojos. –A partir de hoy no os causaré más problemas. –y por fin, la voz se me quebró causando que infinidad de lágrimas corrieran por mis mejillas.
-          ¿Qué dices? ¿estás llorando? ______, dime donde estas, ¿Qué pasa?
-          Me voy, Louis. No tiene sentido que te lo oculte, ya que seguramente lo sabrás. Me voy a vivir con mi madre.
-          ¿Qué? Por favor ______. No puedes irte así…
-          No me busquéis, no lo hagáis, por favor. Solo quiero que sepas que tanto Diana como yo, estamos muy agradecidas por ser nuestra familia.
-          ______... quédate.
-          Dile a los demás que siempre los recordaré y hazle saber a Harry que él ha sido y será alguien muy importante en mi vida. Gracias por todo. –colgué con los ojos inundados en lágrimas, ya no pararían de salir.
Te creo. Quiero que sepas que aunque me pediste que no lo hiciera, les he dado su merecido a esas arpías. Eres lo mejor que me ha pasado desde que llegué a Londres. Te quiero.
PDT: Soy fan. Díselo a Liam J xx
-enviar-
Me despedí con múltiples besos, abrazos y recomendaciones por parte de mi tía.
-          Prométeme que volverás a visitarme, cariño.
-          Lo haré, volveré con Diana. –sonreí –pero tú también tienes que ir a visitarnos.
-          Tenlo por seguro. Quizás el mes que viene me tome unas vacaciones. –en ese momento anunciaron mi vuelo. Me separé de mi tía y partí hacia mi nueva vida.

El viaje había sido largo y agotador. No recordaba el pánico que sentía hacia los aviones, pero todo era más duro sin Diana a mi lado. Al desembarcar del avión, lo primero que hice fue ir al servicio para devolver lo que mi estómago no toleraba en ese momento. Procuré no olvidar nada, como la última vez. Al salir observé a una mujer alta, elegante y con una gran sonrisa en su rostro, mi madre. Esperaba que las cosas con ella fueran diferentes esta vez. Busqué mi maleta y nos dirigimos al coche para poner rumbo a la casa de mi madre.
-          Hija, tengo que decirte algo, muy importante.
-          ¿Qué?  
-          Tienes que saber que… -se arrepintió –nada, lo verás cuando lleguemos.
-          Espero que no sea nada malo.
-          ¡Por supuesto que no! –dijo riendo. –Todo estará bien… -creo que se dio cuenta de lo mal que me sentía en ese momento.
Llegamos a la gran casa, nada comparado con el pequeño apartamento de la tía Melisa. Bajamos del coche y observé como un hombre salía de la casa y se acercaba a nosotras.
-          ¡______! ¿Qué tal el viaje? – ¿quién se supone que era este hombre?
-          ¿Qui-quién eres?
-          ______, entra en casa. Tu habitación está en el segundo piso, no tiene pérdida. –interrumpió mi madre algo ¿nerviosa?
-          De acuerdo –dije, y me dirigí hacia la entrada escuchando murmullos por parte de los dos.
Entré a la gran casa. Era preciosa, realmente. Observé todo muy detalladamente y con un poco de esfuerzo comencé a subir a la segunda planta cargando mi maleta. Cuando por fin logré llegar arriba me quedé un poco confundida. Había un gran pasillo lleno de puertas, pero principalmente una llamó mi atención. Esta se encontraba entre abierta. Dejé el equipaje a un lado y me encaminé hacia la habitación, asomando mi cabeza con cautela. Las paredes rosa combinaban con la colcha que cubría una cama situada en el centro de la pieza. Todo estaba muy ordenado, cada cosa en su lugar, como a Diana le gustaba. Mi curiosidad no tenía límites, así que decidí dar unos cuantos pasos y adentrarme en el colorido cuarto. No había nadie, mas una montaña de ropa se encontraba tirada en una esquina. Qué extraño. Seguí inspeccionando todo lo que me rodeaba hasta que un ruido hizo que me sobresaltara. Había alguien detrás de mí. Mi mente pensó rápidamente, mi madre no podía ser, habría oído sus ruidosos tacones. Entonces, según la lógica, el único que podría estar detrás de mí, era aquel hombre. Pero esta vez me equivoqué al darme la vuelta. Mi cuerpo se tensó y creo que empalidecí.
-          ¡Hermana! Has vuelto –sonrió y pronto me vi rodeada por los brazos de mi querida hermana, Diana. Yo aún seguía estupefacta, no podía ser cierto. ¿Qué había pasado? Miles de preguntas circulaban por mi cabeza.
-          Veo que ya os habéis encontrado –oí decir a mi madre, que no estaba sola. –______, el es Jack. Es un… amigo de la familia…
-          Un gusto, Jack. –dije estrechándole la mano. –Mamá, ¿podemos hablar?
-          Claro. -sonrió y salimos rápidamente de la habitación, para adentrarnos en lo que era su despacho. Me senté y comencé con el interrogatorio.
-          ¿Qué ha pasado? ¿Por qué no me has dicho nada? ¿Cómo es que está aquí? ¿Qué hace un tal Jack en nuestra casa? ¡Mamá! ¿Cómo has podido?
-          Por favor, ______, necesito que me escuches.
-          Lo haré encantada. Pero cuéntame la verdad, es lo único que te pido. –dije al fin calmada.
-          Hace tres semanas que Diana se recuperó. Cuando despertó, no recordaba nada del accidente y al verse en un hospital, rodeada de máquinas y enfermeras, sufrió una crisis de ansiedad. –hizo una pausa –los médicos dijeron que lo mejor era no comentarle nada acerca del accidente y hacer de su vida la más normal posible.
-          ¿Y por qué no me has dicho nada?
-          No quería levantar sospechas. Quería decírtelo, pero…
-          No importa, lo hecho, hecho está. Pero algún día deberás decírselo.
-          Lo sé. Pero es muy delicado, por eso no quiero que le comentes nada, ¿entendido?
-          Si… -dije con resignación. -¿Y qué hay de Jack?
-          Te he dicho que es un amigo.
-          ¡Vamos! Eso no se lo traga nadie, ¿es tu novio?
-          Hija… -suspiró y esperó unos segundos antes de comenzar a hablar de nuevo. –tengo que contarte otra cosa. Creo que ya eres lo suficiente mayor como para saberlo.
-          ¿Saber qué?
Que Jack es…



Hola! he vuelto con un nuevo capítulo. Sé que es corto, al igual que sé que siempre digo que van a ser más largos los siguientes, pero me he dado cuenta de que  a la novela no le quedan muchos capítulos, me da mucha lástima que falte poco para que termine pero así es la vida, y si los subo más largos se acabará más rápido. Quedan como 7 capítulos más o menos... pero eso me dejará más tiempo para seguir con las otras :) y a lo mejor, cuando las termine, me replanteo la idea de hacer una segunda temporada para esta! Espero que el capítulo haya quedado bien y comentad :) besitos xx

domingo, 4 de noviembre de 2012

Capítulo 22.


Un tiempo después

-          Hey, ¡Liam! ¿Me estás escuchando?
-          Eh… si, si claro.
-          Ya… ¿en qué piensas?
-          En –se detuvo, al parecer se arrepintió de querer contármelo –nada, ¿Por?
-          Liam, te conozco y se nota que tu cuerpo está aquí, pero tu mente no. Dímelo –supliqué.
-          Está bien –suspiró –pero ni una palabra a nadie.
-          Lo que tu digas, dímelo ya.
-          ¿Recuerdas esa última noche que pasamos con tu hermana en el hospital?
-          Claro que la recuerdo, ¿por qué?
-          Todos se habían ido a sus casas, pero se olvidaron de Daniela y de mí. Al final nos fuimos en un taxi. Estuvimos hablando durante horas en su casa y la invité a salir al día siguiente. Todo iba bien hasta que…
-          ¿hasta qué?
-          Bueno…nos…nos besamos. –Yo ahogué un grito, pero aún así algunas personas que estaban en Starbucks se quedaron mirándome.
-          ¿Y cuál es el problema?
-          ¿Cómo que el problema? –dios, este chico estaba en la luna.
-          Sí, ¿PRO-BLE-MA? No lo veo, te besó, la besaste… ¿Qué tiene de malo?
-          Que no está, y no sé… que somos.
-          ¿Cómo que qué sois?
-          ¡______, deja de preguntar sobre todo lo que te cuento!
-          Pues explícate mejor –me defendí.
-          ¡Qué no sé si somos algo más que amigos, ______! No me ha llamado y yo tampoco a ella. Estoy confuso… -Yo reí a carcajadas por la desesperación de mi amigo, pero al ver la cara de enfadado que puso dejé de hacerlo.
-          Liam… relájate, pronto la verás y arreglaréis las cosas. Ahora si no te importa, me voy. Marta me ha enviado un mensaje, quiere verme y dice que es urgente. –me levanté y cogí mi bolso.
-          ¿Te acompaño?
-          No, quédate solo con tus dilemas. –reí  ante su mueca de indignación –es broma, ven si quieres.

Narra Gaby
El plan que había ideado Marta para hundir a la mojigata estaba funcionando a la perfección. Si las cosas salían bien, hoy cumpliríamos nuestro objetivo. Hace tiempo lo único que estimábamos conseguir quitar a ______ para quedarnos con los chicos y su dinero. Pero ahora Marta simplemente quería verla hundida, al igual que yo.
-          ¿Qué quieres que haga? –pregunté sentándome en su cama, como lo hacía cada vez que entraba a su habitación.
-          Escúchame atentamente. Es muy importante que lo hagas bien para que el plan no fracase. –yo la miré atenta. –______ está en camino. Ahora lo que tenemos que hacer es llamar a Harry para que venga antes que ella. –seguí escuchando todas las instrucciones. Era muy importante que todo saliera bien.

-          ¿Diga? –oí la voz de Harry al otro lado de la línea.

-          ¿Harry? Soy ______.

-          ¿Qué le ha pasado a tu voz?

-          Nada –fingí una tos falsa –es que estoy algo constipada. Necesito que vengas.

-          ¿Por qué?

-          Harry solo hazlo, es urgente. Estoy en casa de Marta. la puerta estará abierta.

-          Vale… ya voy.

-          Rápido, es urgente. –y colgué. En unos pocos minutos Harry había llegado.

Narra ______
Llegamos al edificio y entramos. Estaba delante de la puerta pero no encontraba las llaves. Entonces oí una voz muy conocida proveniente de la casa de Marta.
-          ¿Has oído algo? –le pregunté a Liam.
-          Sí, me ha parecido oír la voz de Harry. ¿Qué haces? No entres –dijo al ver mis intenciones de entrar a la casa de Marta.
-          Voy a entrar, he quedado con ella y no sé que hace Harry allí dentro. Pienso averiguarlo.
-          No sabes si es… -no terminó la frase porque abrí la puerta y la escena no era precisamente la que esperaba encontrarme. Él rápidamente se apartó de la arpía esa como si estuviera confuso. Me quedé petrificada, no podía hablar, no podía moverme, no podía hacer nada y las lágrimas se acumulaban en mis ojos.
-          Harry, ¿Qué has hecho? –se me adelantó Liam.
-          Yo…yo no… por favor _______ déjame explicarte –balbuceó. –No es lo que piensas. –Marta y Gaby reían por lo bajo.
-          Traidores –fue lo único que dije antes de salir de esa casa dando un portazo. Ya las lágrimas  bajaban como ríos por mis mejillas. ¿Por qué, Harry? ¿Por qué? Era lo único en lo que podía pensar.
Liam y Harry salieron corriendo detrás de mí. Toqué infinitas veces el timbre sin importarme lo que decían ellos dos.
-          Genial, buen momento para que mi tía no esté en casa. –pensé y me dejé caer sobre el frío suelo mientras apoyaba la cabeza en mis rodillas.
-          Por favor, no es lo que parece –dijo él imitando mi gesto. –tienes que creerme.
-          Liam, por favor, vete.
-          No te voy a dejar sola.
-          Está conmigo –intervino Harry.
-          No creo que ella quiera estar contigo después de lo que hiciste.
-          ¡Qué no hice nada!
-          Liam, vete. –repetí. Él se agachó y besó mi cabeza.
-          Si necesitas algo no dudes en llamarme. –y se marchó.
-          Por favor –pasó sus manos por su cabello con desesperación –todo ha sido un plan de esas dos.
-          Te escucho. –las lágrimas no cesaban y ya las mejillas me ardían.
-          ¿Cómo?
-          Que te escucho. –repetí cortante.
-          Muy bien. Estaba en mi casa tranquilamente y me llamaste.
-          ¡Yo no te llamé!
-          Alguien me llamó haciéndose pasar por ti, me dijo que querías verme urgentemente y que estabas en casa de Marta. No lo dudé y vine. Cuando llegué, la puerta estaba abierta. Alguien me llamó y en el momento en el que entré la tal Gaby se me abalanzó encima. Y luego llegaste tú…
-          ¿Estás diciendo qué intentó violarte a la fuerza? ¿te amenazó o algo?
-          No…
-          ¿Entonces? Dos no lo hacen si uno no quiere, Harry.
-          Tienes que creerme, te estoy diciendo la verdad.
-          Déjame sola. Solo quiero pensar, pero primero –me levanté y caminé hacia la casa de la mal teñida –voy a arreglar cuentas con alguien.
-          No te voy a dejar sola y menos con esas dos.
-          Vete, ¿no me has entendido? Ahora mismo no quiero verte.
-          Por favor, ______, no sabes lo que me duele esto.
-          ¿crees que a mí no? –aún seguía derramando lágrimas.
-          Me voy a ir, pero por favor, no hagas nada de lo que te puedas arrepentir.
-          ¡Que te vayas, Harry! –ahora sí que estaba completamente sola. Me sequé las lágrimas, en vano y entré en la boca del lobo.

-          ¿Qué crees que haces? –dijo al verme.
-          ¿Cómo has podido? Traidora… Yo  confié en ti.
-          Rió amargamente –aprende a no confiar ni en tu propia sombra, mojigata. –no lo dudé más y me abalancé sobre ella, golpeándola y arañándola con todas mis fuerzas. No tardé en sentir el peso de la otra sobre mí. Levanté un poco el brazo y lo empujé hacia su cara, haciendo que se tragara mi codo. Marta, por su parte lo único que hacía era gritar como una loca.
-          Aprende a defenderte, mal teñida. –en ese momento alguien entró a la casa. La madre de Marta, mierda. Dio un grito e intentó separarme de su hija. Lo logró, pero le costó bastante. Mi tía también estaba allí, lo que me faltaba, aparte de traicionada también castigada. Pero valió la pena.

Entré en casa, seguida por mi tía. Era extraño pero no me había dicho nada. Fui hasta mi habitación y me di una ducha. Me dolía todo el cuerpo, por dentro y por fuera. Cogí lo más cómodo que podía encontrar y me lo puse. 

 Acto seguido cogí mi móvil y llamé a mi madre. Hacía mucho tiempo que no hablaba con ella.
-          ¡Hija! ¿Cómo estás?
-          Mal ¿Cómo está Diana?
-          ¿Qué te ha pasado? –ignoró totalmente mi pregunta sobre Diana, siempre intentaba evadir el tema.
-          He tenido un problema. –las lágrimas no se detenían, pronto me quedaría seca. –quiero que me hagas un favor…


Ajám... las cosas se pondrán muy muy muy interesantes a partir de aquí... Comentarios :)

sábado, 3 de noviembre de 2012

Encuesta!

Bueno chicas, gracias a algunas personas que se dignan a comentar he decidido dejar que mi novela transcurra con normalidad :)
Estuve pensando que ya hace bastante que escribo esta nove y tengo varias lectoras, a algunas las conozco por twitter, a otras porque coincidimos leyendo alguna novela... bueno, a lo que voy es que me gustaría hacer una encuesta para conocer más los gustos de cada una. Estoy segura de que casi nadie comentará o me seguirá el juego (me encantaría estar equivocada) pero no pierdo nada intentándolo. El caso es que voy a dejar unas preguntas aquí abajo y si queréis "jugar" tenéis que responderlas por orden y dejarlas en un comentario. No voy a preguntar nada comprometedor jajaja solo gustos, quizás coincidamos en alguno! Yo daré mis respuestas jajaja. Bueno, allá voy:

1. Artista o grupo musical favorito: Obviamente, Uan Dairecshon, aunque también The Beatles (vale poner 2 :P)
2. Actor o actriz favorito/a: Leonardo Di Caprio
3. Película favorita: Titanic
4. Gustos culinarios (xD): Pizza Pizza Pizza
5. ¿Coca-Cola o Pepsi?: Pepsi
6. Gato o perro: Perro, tengo una ^^
7. ¿Hobby?: Bueno, tengo varios, toco el piano y escribo en mis ratos libres.
8. Si pudieses elegir algún lugar para vivir, ¿cuál sería?: Me encantaría vivir en Londres, fui hace unos años y quedé encantada con el lugar :)
9. Color favorito: Rosa
10. Canción favorita: Esto siempre ha sido un dilema para mí... Pues sería Patience de Guns N' Roses
11. ¿Frio o caliente?: Depende de que circunstancia, pero seguramente elegiría caliente.
12. ¿montaña o playa?: Playa
13. ¿Te gusta mi novela?: LA AMO jajajajajaja
14. Si escribiera otra, ¿de quién te gustaría que fuese?: Voy a escribir una de cada chico así que me da igual.
15. ¿Algún defecto?: Soy mandona, a veces demasiado tímida y me enfado con facilidad.
16. Por último, ¿Tienes nombre? JAJAJA no importa si es falso, solo para saber como llamarte: Yop soeh Daniela la Reshulona 


Bueno, está. Espero que os animéis a hacerlo :)

viernes, 2 de noviembre de 2012

...

Bueno, está bien, tendré que ponerme seria:

QUIERO COMENTARIOS, YA HABLÉ DE ESO HACE UN TIEMPO. SI NO COMENTÁIS NO SÉ QUE OS PARECE LA NOVELA, CON LO CUÁL NO TENGO NI IDEA SI LOS CAPÍTULOS ESTÁN BIEN O NO. VAMOS A VER, ESTOY HACIENDO TODO LO POSIBLE PARA SUBIR LOS CAPÍTULOS MÁS RÁPIDO , PERO NO PUEDO, SOY UN SER HUMANO Y TENGO OTRAS COSAS QUE HACER, ASÍ QUE LO SIENTO SI TARDO EN SUBIR CAPÍTULOS. PERO DE TODAS FORMAS INTENTO APROVECHAR AL MÁXIMO EL TIEMPO LIBRE QUE TENGO PARA ESCRIBIR. AYER SUBÍ OTRO CAPÍTULO, LAS VISITAS AUMENTARON PERO NO VEO NI UN SOLO COMENTARIO, NADA DE NADA. ENTONCES YO DOY POR HECHO QUE A NADIE LE GUSTA Y DIGO, ¿PUES PARA QUE SEGUIR ESCRIBIENDO UNA NOVELA QUE NADIE LE INTERESA? Y BUENO, SIEMPRE ESPERO VER ALGÚN COMENTARIO QUE HAGA QUE ESOS TERRIBLES PENSAMIENTOS SALGAN DE MI MENTE. PERO DESDE AYER NO VEO NADA Y EL PENSAMIENTO SIGUE. ASÍ QUE HE TOMADO UNA DECISIÓN, NO VOY A DEJAR LA NOVELA. PRIMERO PORQUE ES MI PRIMER LOGRO, QUIERO DECIR, NUNCA HABÍA LLEGADO A ESCRIBIR TANTO Y BUENO, ME GUSTA HACERLO. Y SEGUNDO, PORQUE SÉ QUE HAY GENTE A LA QUE DE VERDAD LE GUSTA Y SIEMPRE QUE PUEDE COMENTA. PERO, NO VOY A SUBIR UN SOLO CAPÍTULO HASTA VER ALGÚN COMENTARIO. SI VEO QUE ALGUIEN COMENTA QUIERE DECIR QUE MI NOVELA ESTÁ GUSTANDO E INTENTARÉ SUBIR RÁPIDO AUNQUE SEA POR ESA PERSONA, PERO SI NADIE LO HACE ENTONCES ES QUE NO ESTÁ INTERESANDO MUCHO COMO PARA COMENTARLA Y, ME TOMARÉ MÁS TIEMPO PARA SUBIR CAPÍTULOS. LO SIENTO, SIENTO SER TAN DURA EN ESTE MOMENTO PERO ES COMO ME SIENTO. Y ACLARO, ESTOY GENERALIZANDO PORQUE NO ME QUEDA DE OTRA, PERO YO SI SÉ QUE HAY GENTE QUE COMENTA SIEMPRE QUE PUEDE Y QUE NO LE GUSTARÍA QUE DEJARA LA NOVELA. NO QUIERO "VER" A LA GENTE MOLESTA POR ESTO QUE DIGO. EN CONCLUSIÓN, SI YO HAGO LO POSIBLE POR SEGUIR LA NOVELA, PODÉIS HACER LO POSIBLE POR COMENTAR, NO CUESTA NADA, SOLO TIEMPO ¿VERDAD? :)

jueves, 1 de noviembre de 2012

Capítulo 21.


Como veréis, cosas que alguna vez creí imposibles como que Harry se olvidara de mí o que la mal teñ… es decir, Marta y yo fuésemos amigas, han pasado.
-          Lo siento, ______. Hoy he tenido un día muy ocupado. Perdóname, no quería dejarte esperando, lo siento mucho.
-          Ya vale, Harry. Solo te pido que la próxima vez me llames. No estoy molesta contigo.
-          Pero…
-          Tengo que irme, he quedado. Adiós
-          Pero…
-          Adiós –y terminé la conversación colgando el teléfono.
Fui a ducharme, había quedado con Marta, por muy extraño que parezca decirlo. Cogí mi abrigo, era octubre y el frío cada vez se hacía notar más en Londres.
-          ¡Adiós, tía! –grité antes de cerrar la puerta. Pude oír un “adiós, cariño” de su parte. En ese mismo momento Marta, tan puntual, salió de su apartamento.
-          Buenas tardes –dijo tan falsamente refinada, como ella sola. Sí, Marta podía ser mi nueva amiga perfectamente, pero aún había algo en ella que no me inspiraba confianza. Conmigo era una persona totalmente distinta, buena y amable. Pero en cuanto veía a alguien que no le cayese bien, intentaba machacarlo. Vamos, igual que a mí antes.
-          ¿A dónde iremos? –dije omitiendo por completo su saludo.
-          No sé, no he pensado en eso. Bueno, tenía intención de… nada, olvídalo.
-          ¡No! Dímelo
-          Bueno, ya sabes que Gaby y yo somos directioner y… me da mucha vergüenza pedirte esto…
-          Queréis conocer a los chicos –dije obvia
-          Tú… ¿nos los presentarías?
-          Claro, ¿Por qué no?
-          Pensé que la idea no te gustaría
-          De eso nada, es más, los llamaré ahora mismo –saqué mi móvil para llamar a Louis -¿a qué esperas? –ella me miró extrañada -¡Llama a Gaby!
-          ¡oh! Vale, ahora mismo… vuelvo ahora. –y se adentró en su casa nuevamente.
-          ¿Lou?
-          ¿______?
-          ¿Harry?
-          Eh… sí, soy… ¡______!
-          ¿Niall? ¿Liam? ¿Zayn? ¿queréis quitar el altavoz? ¡Louis, ponte al teléfono!



-          Exactamente, Gaby. Bueno, ya sabes dónde nos vemos dentro de media hora… adiós.
-          ¿Ya has acabado? –dijo la mojigata, tan ingenua como siempre.
-          Eh… claro.
-          Louis quiere saber en dónde nos veremos
-          ¿Qué te parece en la pizzería de la esquina? Es donde le he dicho a Gaby…
-          Vale… -salió de casa -¡date prisa!

-          ¿Por qué no le habéis dicho a María que viniese?
-          María no está –dijo Zayn algo seco.
-          ¿Cómo?
-          Se ha ido, ______. Ahora vive con su madrastra en… ¿Cómo se llamaba, Niall?
-          ¿¡Por qué!? Zayn, te odio. ¿¡Cómo es que no me habéis dicho nada!? Y, ¿¡ni siquiera sabéis donde vive ahora!?
-          Sí…era en… ¡es igual! Se ha ido por tu culpa
-          ¿¡Qué!? ¿¡Pero qué he hecho!? –los demás chicos, que en ese momento estaban hablando con Marta y Gaby, se giraron al oír mis gritos.
-          Cálmate, ______. Ahora no es el momento para explicar eso.
-          Sí, sí que lo es. María se ha ido por mi culpa y no me lo habéis dicho… -las lágrimas se acumulaban en mis ojos y en ese momento no quería que saliesen.
-          Por favor, cuando estemos en un sitio más privado te lo contaré todo. Ahora no. –Zayn siempre tan…tan… ¡Ag! 
-          ¡Búh! –dijo alguien tapando mis ojos. Instintivamente sonreí a pesar de que en ese momento no quería ni verlo. Había estado ignorándome durante toda la salida.
-          ¿Qué? Ya se han cansado de ti y ahora vienes a por el segundo plato ¿cierto? –dije fría. Harry hizo un gesto a Zayn como queriendo preguntarle que me pasaba y el otro solo se encogió de hombros. -¿sabéis una cosa? Me voy.
-          Eh, eh, eh –me cogió suavemente la mano -¿Qué te ocurre?
-          Nada. –me deshice de su agarre –saluda a los chicos de mi parte. –y seguí mi camino. Al parecer, él cogió su abrigo, le dijo algo a los chicos y me siguió.
Estuvimos caminando en silencio por un rato. De vez en cuando lo miraba y me sonreía, pero yo rápidamente apartaba la mirada y seguíamos como si nada.
-          Pensé que odiabas a “la mal teñida” –dijo poniendo una voz aguda, supuestamente la mía.
-          Las cosas cambian.
-          Lo sé, hace un momento estabas tan feliz de la vida y ahora ni se te reconoce
-          Ya ves…
-          ______, dime qué te pasa.
-          No quiero.
-          Claro que quieres.
-          Que no.
-          Que sí.
-          ¿Qué quieres que te diga, Harry? ¿Qué últimamente te olvidas de mí cuando te necesito? ¿Qué No me habéis contado lo de María? ¿Qué has estado pasando de mí durante el “bonito paseo”? ¿Qué no tengo noticias de mi hermana desde que se la llevaron? ¿Qué han estado a punto de echarme del colegio? –ya abundantes lágrimas recorrían mis mejillas.
-          Espera, espera, ¿¡Qué han estado a punto de echarte del colegio y no me lo has contado!?
-          ¿Cómo te lo iba a contar si ya ni me cogías el teléfono? –sollocé –fue por culpa de Marta, ella siempre me provocaba y llegó un día en el que no aguanté más y… -reí al recordar el momento.
Flashback
-          ¿Sabes, Gaby? He oído en las noticias algo muy interesante… -dijo lo suficientemente alto como para que yo y todas las personas que se encontraban en el comedor lo oyeran.
-          ¿Ah sí? –dijo la otra con el mismo tono de voz -¿Qué has oído?
-          Que el novio de la mojigata ha sido visto saliendo con mujeres mayores y, alguna que otra vez, de burdeles… -Sólo escuché las risas de los demás imbéciles y con pocas ganas me levanté para salir de aquel sitio. Sabía que todo aquello no era cierto, hasta que una gota colmó el vaso. –Algunas fuentes dicen que la madre de ______ es una de esas mujeres mayores. –la bandeja donde reposaba mi comida quedó a la intemperie de la gravedad y mis piernas decidieron dan un giro en dirección contraria, hacia donde se encontraba la mal teñida.
-          ¿Sabes, Marta? he oído en las noticias algo muy interesante… se dice que de aquí a un corto periodo de tiempo se te verá saliendo del hospital.
-          Por favor –rió burlona -¿acaso no me ves aquí?
-          Exacto. –la miré y luego tiré de varios mechones de su odioso pelo. Mientras ella gritaba yo me tiré encima suya para seguir golpeándola, incluso me dolían las manos. Pero, claramente, ella no se quedó atrás. También comenzó a tirarme del pelo y a darme arañazos. Todos nos rodeaban y gritaban para animar la pelea hasta que vinieron dos profesores y nos separaron. Después de eso acabamos en el despacho del director castigadas durante un mes limpiando todas las aulas del colegio después de clase.

Fin del flashback

-          ______, por favor, escúchame. –tomó mis manos y me hizo mirarlo a los ojos. –Lo siento, sé que soy un idiota y que me merezco lo peor por no estar cuando más me necesitas. Te quiero con mi vida y no podría soportar la idea de perderte. Estas semanas hemos estado muy ocupados, sé que debería haberte llamado, pero no lo hice porque, ya te lo dije, soy un completo imbécil. Perdóname, por favor.
-          Harry, yo…. Te echo de menos –dije abalanzándome encima suyo. Ya las lágrimas no paraban de salir de mis ojos y las mejillas me ardían. –No puedo soportarlo más. Cada día me siento peor. No sé nada de Diana, ahora me dicen que María se ha ido por mi culpa…
-          Eso no es cierto, princesa. María se ha ido a visitar a su madrastra, pero volverá la semana que viene.
-          ¿¡Qué!? ¿Y por qué Zayn…?
-          Olvida a Zayn… últimamente está muy raro, hablaré con él. Y sobre tu hermana… seguro que está bien, tranquila.
-          Harry, te quiero. Por favor no te olvides de mí, no lo hagas.
-          Jamás lo haré. Yo también te quiero. Pero…
-          ¿Sí?
-          Tengo una duda existencial.
-          ¿Cuál es?
-          Pensé que odiabas a Marta con todo tu ser.
-          Y lo hacía, pero he decidido darle una oportunidad. Espero que me entendáis.
-          Bueno, si es lo que quieres… ¿me das un beso?
-          ¿Cómo?
-          ¿Qué pasa? ¿Qué he dicho?
-          ¿Me das un beso?
-          Claro, no tienes que pedirlo. –se acercó a mí y juntó sus labios con los míos para dar comienzo a un cálido beso bajo la oscuridad de las calles de Londres. 


Holaa readers! :D estoy de vuelta con varias sorpresas.... 1º: Nuevo capítulo (siiiiii) gracias, gracias, gracias *reverencia* jajaja dejadme, alguna vez chupé pilas... 2º: Primer capítulo de la otra novela http://harryytunovelas.blogspot.com.es/ :D y........3º: He estado de obras en el blog! jaja cuando entréis notaréis la novedad. Ahora, como de costumbre voy a imaginarme que estamos hablando todas juntas: contaros, ayer morí cuando vi a los chicos en "el hormiguero" en serio, cuando salieron al plató yo estaba temblando y casi que lloraba jajaj pero me controlé ;) fue supergenial, maravilloso, inolvidable (RT si estás de acuerdo conmigo) y además me impresionó la cantidad de chicas que fueron a verles. Nunca pensé que fuesemos tantas directioners en España, (orgullo español, olé) deberíamos organizar alguna quedada y eso... por cierto, ya anunciaron los días que vienen a actuar y yo esta vez estaré allí para verlo! asi que si vais a ir, me avisais y nos conocemos jajaj bueno, ya, otra cosa, no os olvideis de comentar si os gusta, si no, si me odiais, etc, etc. Bueno, os dejo ya. Espero que el capítulo haya quedado bien.. :) A POR CIERTO, ¿os leisteis alguna novela de las que os recomendé? si lo hicisteis, ¿podeís decirme cual y si os gustó o no? me gustaría saber un poco de vuestros gustos sobre fanfics y eso, para más o menos tener una idea. :) REPITO, QUIERO VER COMENTARIOS, Y EN LA OTRA NOVE TAMBIEN! Y EN EL UNICO ONE SHOT (PRONTO HABRA MAS) JAJA besooss ^^