Music

Opinión sobre la novela

martes, 4 de septiembre de 2012

Capítulo 8.


-         -Ya dejad de mirarme así, me estáis asustando. Como decía, ellos solamente os quieren porque vosotras y todas las demás chicas directioners, les dan fama ¿no os dais cuenta? Sin vosotras no tendrían nada. Sin vosotras, el rollito de las zanahorias y las cucharas no existiría…

-           
             En realidad las zanahorias son muy sanas. –Dijo una voz a mis espaldas a la que no presté atención.
-          Y las cucharas no son tan inofensivas. –añadió alguien.
-          ¿Me vais a dejar terminar? –pregunté sin darme la vuelta.
-          Uhm, ______ creo que deberías dejar el discursito para otro momento. –me dijo María.
-          No. ¿Por qué? Porque no tendrían a quien engatusar ¿entendéis? Si ellos no fueran famosos pero aún así os tuvieran a vosotras, no os prestarían tanta atención. Creedme.
-          ¡______! –volvió a gritar María.
-          ¿¡qué!? –exclamé frustrada mientras me daba la vuelta. -¿Acaso no me vais a dejar…
-          Hola –dijeron cuatro chicos sonrientes.
-          …terminar? –mierda.
-          Disculpadla, está algo cansada por el viaje y últimamente desvaría mucho. –dijo Diana sacándome de allí.
-          Yo no desvarío. ¿Qué te pasa?
-          No. ¿Qué te pasa a ti? Es la primera y quizás la única vez que estoy delante de mis ídolos y tú lo estropeas por tu estúpido afán de creer que ellos son unos divos. Eres una egoísta, en vez de pensar todo el día en lo que tú crees, déjame disfrutar por una vez.
-          Lo…lo siento.
-          No, ya estoy cansada de perdonarte. Ahora si no te importa, me voy a saludar a mis ídolos como es debido.
-          Diana…
-          ¡oh dios mío! ¡Es One Direction! Aaaaaaah
-          Creo que yo no tengo nada que hacer aquí.
-          No, espera, no te vayas. –dijo alguien reteniéndome. –un momento, tú eres la chica que hablaba raro en la firma de autógrafos de (tp)… -Wow ¿tengo que estar asombrada porque se acuerda de mi?
-          Y tú eres el chico sacapuntas.
-          Me gustaba tener el lápiz afilado en la escuela…
-          Qué bonita historia, adiós.
-          No, no te vayas. Yo no creo que pienses todo eso de nosotros.
-          Pues deberías ser más crédulo, porque todo es verdad.
-          No…
-          Sí.
-          No.
-          Sí.
-          ¿te das cuenta de que parecemos niños?
-          Sí.
-          Ya cállate y ven con nosotros.
-          Solo obedeceré órdenes de mis ídolos. Y en este caso no eres tú.
-          Me da igual. Vamos. –me agarró del brazo y me llevó a rastras a donde se encontraban los otros chicos y mis amigas.
-          Chicos, ella es ______ y se siente muy apenada por lo que ha pasado antes.
-          ¿qué? Estás loco si crees que… ¿y tú como sabes mi nombre?
-          Lo he oído. Ahora discúlpate.
-          Nunca mientras viva.
-          Vamos ______, todos cometemos errores. Solo tienes que pedir perdón.
-          Ojalá tuviera una enorme cuchara en este momento.
-          Vamos, no lo harías.
-          Te sorprendería lo que soy capaz de hacer.
-          Solo discúlpate.
-          Lo siento. –susurré.
-          ¿Qué? No te he oído.
-          ¡Lo siento, he dicho que lo siento! –no me puedo creer lo que acababa de hacer.
-          Eso era lo que quería oír. Ahora hagamos borrón y cuenta nueva.
-          Hola chicos, yo soy ______. Os vi en una firma de autógrafos y no soy fan.
-          Me conformo. Yo soy Liam, amo decir “sacapuntas” y tengo un gran terror a las cucharas.
-          Yo me llamo Louis –dijo un chico sonriente. ¿te gustan las zanahorias?
-          Si…
-          ¡Bienvenida al club de mis mejores amigos!
-          De acuerdo…
-          Yo soy Zayn. ¿me veo bien? ¿tienes algún espejo? ¡Oh dios mío me he despeinado!
-          Esto cada vez es más raro.
-          Yo soy Niall. Vivía en Irlanda y… ¿eso que huele es pollo frito?
-          Niall es el fan número uno de la comida. –dijo Louis.
-          Esperad, ¿y Harry? –preguntó el chico rubio
-          No lo sé… quizás se haya ido con una chica. Ya sabéis como es. –dijo Liam.
-          Bueno chicos…y chicas –comencé a decir para captar la atención de todos. –ha sido muy emotivo el encuentro, pero creo que ya debemos irnos. Es tarde y la tía Melisa se preocupará.
-          ¿os llevamos? –se ofreció a decir Liam.
-          Uhm…SsssNO.
-          Genial, vamos al coche.
-          He dicho que no. Y creía que los famosos iban en limusina a todas partes.
-          Yo estoy seguro de que prefieres que las lleve yo a un extraño. Y tenemos un coche para no dar la nota en limusina.
-          No quiero que un famoso me lleve a casa. Por lo menos no tú.
-          ¿me puedes decir cuál es el problema que tienes conmigo?
-          No tengo ningún problema contigo, ni con nadie.
-          Pues no es lo que das a entender.
-          Me resbala lo que entiendas.
-          Tienes un problema, he dicho.
-          Déjame en paz.
-          No.
-          Sí.
-          No.
-          ¡Ya callaos los dos de una vez!- gritó Zayn. –intento peinarme y me desconcentráis. –Todos nos reímos ante ese comentario.
-          Zayn, te ves perfecta. –dijo Louis. –Más hermosa que Diana. –dios mío. La cara de mi hermana fue épica. Una mezcla de enfado y vergüenza.
-          ¡Oye! –se quejaron los dos.
-          Bueno, vámonos.
Liam me agarró del brazo y me llevó hasta el coche mientras los demás caminaban tranquilamente.
-          No hace falta que “me lleves cuidadosamente de la mano” –dije añadiendo las comillas a esta última frase. –no soy una niña pequeña.
-          Es para que no tengas la posibilidad de escapar.
-          No me iré. ¿ahora me sueltas?
-          Muy bien. Podríamos empezar como es debido ¿Sabes?
-          No.
-          Pero es que no te entiendo. Eres una buena chica, ¿por qué te comportas así conmigo?
-          Que sabrás tú como soy yo. Mira, Liam, yo me comporto igual con todo el mundo…
-          Eso no es cierto. Sé que le diste tu entrada a Daniela, has sido muy generosa.
-          Está bien, me caes como una patada en el estómago. No solo tú, sino tu séquito también. Me parece que sois unos divos y solo usáis a vuestras fans por la fama, como todos los famosos. La única banda que idolatraré en mi vida será McFly y nunca, nadie me hará cambiar de opinión. La verdad no sé por qué te cuento todo esto si seguramente mañana no te acordarás de mí, pero de todas formas… ¿quieres que seamos amigos? De acuerdo. –le estreché la mano. –AMIGOS.
-          ¿De verdad?
-          NO. –el me miró atónito. – ¡que estoy bromeando chico sacapuntas!
-          Eres un poco bipolar…
-          Si quieres ser mi amigo, tendrás que acostumbrarte.
-          Lo haré. Ahora ¿me puedes decir dónde vives?
Le di la dirección del apartamento de la tía Melisa mientras esperábamos a los demás. María se había quedado con su padre, no me pude despedir de ella…lástima. Pero aún así tenía su número. Podría llamarla. Mis pensamientos se vieron abrumados por las carcajadas de los chicos. Me fijé en que había uno más ¿sería Harry? Era bastante guapo. Bueno, en realidad todos lo eran. Pero jamás lo admitiría, soy demasiado orgullosa como para hacerlo.
-          ______...______...¡______!
-          ¿¡qué!? –pregunté volviendo a la Tierra. ¿Qué pasa?
-          Él es Harry. –Niall señaló al chico nuevo. Vaya ojazos que tenía… y su pelo, su pelo era demasiado… un momento ¿Qué estoy haciendo? ______, olvídate de esos pensamientos.
-          Un placer, yo soy ______ -dije tendiéndole la mano.
-          El placer es mío. –él tomó mi mano y la besó. Oh dios mío, esto se me está yendo de las manos. Sé fuerte ______, tú puedes.
-          Ya dejad las babosadas. –interrumpió Louis. –vamos a dejaros a casa, o… ¿ preferís veniros de Party Hard con nosotros?
-          ¿Fiesta? ¿por qué? –preguntó Daniela.
-          Este ha sido nuestro último concierto antes de las vacaciones y tenemos que celebrarlo de alguna forma.
-          ¡sí! Será divertido. –dijo Diana.
-          Yo me apunto. –añadió Daniela.
-          No… no creo que sea una buena idea, paso.
-          ¡oh vamos! –exclamaron todos. – no seas aguafiestas, nunca mejor dicho.
-          No soy aguafiestas, soy sensata. Podéis ir vosotros.
-          No será lo mismo sin ti pero… si insistes.
-          Vaya hermana más… ¿generosa?
-          Vente.
-          No. Yo me quedo en casa cubriéndoos. –olvidé mencionar que Daniela se quedaría a dormir en casa.
-          Bueno, está bien. Pero te arrepentirás.
-          Estoy segura de que no.
Los chicos me llevaron a casa. Tal vez parezco una persona aburrida, pero a mí me gusta ser así. Además, si la tía Melisa las descubre, soy yo quien les salvará el pellejo.
Pobre María, a ella le hubiera gustado irse de fiesta. ¡Tengo una idea! Mañana la llamaré para quedar y tomar algo. Seguro que le apetece.
Entre tantos pensamientos, comencé a rellenar la cama de diana con almohadas y dejé la ventana de nuestra habitación abierta (que justamente daba a la calle y era un primero) ellas se quedarían un rato,  y luego los chicos las traerían de vuelta. Me puse el pijama y me metí en mi cama para caer lentamente en los brazos de Morfeo.

 Holaaa!! :D aquí os dejo el capitulo 8. Creo que ya no hace falta decir que espero que os guste. A mi me ha parecido divertido, pero esa es mi opinión y no cuenta jaja es el capítulo más largo hasta ahora y bueno...espero que disfrutéis leyendolo tanto como yo escribiendolo ;) saludoss xx:D

lunes, 3 de septiembre de 2012

Capítulo 7.


Las dos chicas entraron al estadio donde se realizaría el concierto, y mientras tanto yo me fui a dar una vuelta. Me detuve al ver un guardia custodiando una puerta en la parte de atrás del lugar y no tuve mejor idea que quedarme con él. Por lo menos nadie me violaría estando al lado de un guardia de seguridad.
-          ¿te importa si me quedo aquí contigo? –pregunté tímidamente.
-          No… ¿Qué te ha pasado? ¿no has conseguido entrada?
-          Sí, pero se la he dado a una amiga que no la ha podido comprar.
-          Eres una buena chica.
-          Sí, bueno, no sé… la verdad creo que ella tenía más ganas de entrar al concierto que yo. Por cierto, me llamo ______.
-          Un placer, yo soy Frank. Y, cuéntame, ¿acaso no te gustan los chicos?
-          Quizás me gusten, todavía no lo he averiguado.
-          Explícate. –parecía que Frank se aburría mucho y quería saberse mi vida.
-          Pues…tengo una hermana que es su mayor fan. Y ella está continuamente hablándome de esos chicos. Y por alguna razón ya estoy harta del tema…
-           Te entiendo, las cosas en exceso cansan. Pero ¿sabes una cosa? Ellos son muy buenas personas y adoran verdaderamente a sus fans.
-          ¿acaso los conoces?
-          ¡Claro! –exclamó como si su respuesta fuera obvia.
-          Ah…
-          Mi hija también es una de sus fans y está allí en el concierto.
-          Tiene suerte.
-          Mucha, pero yo disfruto bastante con mi trabajo.
-          Si…debe de ser muy… ¿animado? –pregunté con sarcasmo.
-          Es interesante ser guardia de seguridad, por si no lo sabías. Además conoces a muchos famosos.
-          No lo dudo… quizás mi hermana debería especializarse en esto.
-          ¿te gustaría que tú hermana los conociera?
-          ¿¡qué!? ¿A One Direction?
-          ¿a quién más?
-          ¿Esto es una broma?
-          No… ¿Por qué hablamos con preguntas?
-          No lo sé… -ambos reímos.
-          Bueno, ¿Qué dices?
-          Supongo que si…pero…
-          ¿pero…?
-          ¿Te acuerdas que te dije que no vine solo con mi hermana?
-          Es cierto. Bueno, creo que por una persona más no pasará nada. Además mi hija también estará.
-          ¡qué bien! Me gustaría conocer a tu hija. Háblame de ella.
-          Es una chica maravillosa. Su nombre es María y tiene un hermanastro, Tom.
-          María… seguro que nos llevaremos bien.
Frank y yo seguimos hablando hasta que el concierto terminó. Yo fui a buscar a mis dos chicas para volver donde Frank.
-          ¡______! –exclamaron las dos al verme.
-          ¿Qué tal ha ido?
-          Magníficamente –comenzó a decir Diana.
-          Perfecto –terminó Daniela.
-          Genial. Tengo una sorpresa, vamos.
-          ¿A dónde?
-          Solo venid conmigo.
Las llevé hasta la puerta donde se encontraba Frank y estaba con ¡María! No puede ser…
-          ¿María?
-          ¿_______? –Preguntó confusa la misma chica rubia y de ojos grises del aeropuerto.
-          ¡No me lo puedo creer!
-          ¡Cuánto tiempo!
-          Esperad un momento, ¿os conocéis? –preguntó Frank.
-          Sí, nos conocimos en el aeropuerto –respondimos las dos sonrientes.
-          Chicas, ella es María. María, ellas son Diana, mi hermana. Y Daniela, una muy buena amiga.
-          Un placer chicas –dijo María esbozando una sonrisa.
-          Encantadas. –respondieron las chicas a la vez.
-          Un momento…yo a ti te conozco –dijo María señalando a Daniela. –tú eres la modelo que salía en la revista Jóvenes Tendencias ¿cierto?
-          No te equivocas. Trabajé para Jóvenes Tendencias hasta el año pasado.
-          Y vosotrps –nos señaló la rubia a Frank y a mí – ¿también os conocéis?
-          Si –dijimos los dos a la vez. La situación era muy graciosa. De cierto modo casi todos nos conocíamos ya.
Ya habíamos terminado de presentarnos y Frank nos dirigió hacia un lugar fuera del estadio. Algo lejos a mi parecer,  pero bastante seguro para los chicos supuestamente. Entramos en un recinto con pasillos en los que en sus paredes no había más que fotos, discos y cuadros de estos chicos.

-          Muy bien chicas, esperad un minuto aquí. Yo iré a buscarlos. –Nos anunció Frank.
-          De acuerdo… ¿Qué es lo que le diréis vosotras? –preguntó Diana emocionada.
-          Creo que todo lo que les he escrito por Twitter durante este tiempo y ellos nunca me respondieron. –respondió María.
-          Uhm…yo eso no lo había pensado, supongo que lo que me salga en ese momento. –añadió Daniela.
-          Chicas, chicas ya dejad de preocuparos por esa tontería ¿sí? ¿acaso creéis que por hacerles una buena pregunta os convertiréis en sus mejores fans? No. Eso no sucederá porque ellos mañana se olvidarán de vosotras. Ellos son unos divos. –mientras yo les soltaba el discurso, ellas me miraban de una forma rara. –ya dejad de mirarme así, me estáis asustando. Como decía, ellos solamente os quieren porque vosotras y todas las demás chicas directioners, les dan fama ¿no se dan cuenta? Sin ustedes no tendrían nada. Sin ustedes, el rollito de las zanahorias y las cucharas no existiría…


Hola holitaaaa! ¿como estáis? Ya os subí el capítulo 7 como veréis. No creo que hoy os suba más capítulos, no porque no quiera sino porque ¿os acuerdáis que os dije que tenía un as en la manga por si se me acababa la inpiración? bueno, se me acabo ese as en la manga jajaja y ahora tengo que escribir más y más porque lo que tengo escrito no me alcanza para publicar un capítulo :( Bueno ya. Sabéis que? sabéis que? ya escribí la parte en la que conocen a los chicos. Si puedo la subo mañana. Quería hacerla diferente, no se si me entiendéis. No como las que me he leido que son como predecibles. Pero creo que mi mente no trabaja bien por las mañanas y me quedó bastante mediocre... pero igual espero que os guste ^^ Y seguid comentando que a mi vuestros comentarios me animan a seguir escribiendo y me hacen muy muy muy feliz :D 

domingo, 2 de septiembre de 2012

Entrada hecha a causa del aburrimiento

Hola gente :) hoy día me he pasado bastantes veces por aquí...que si a subir cap. (que por cierto, subí 4, lo sé soy muy generosa)  que si a cambiar algunas cosillas, etc etc. y bueno quería hablaros sobre los capítulos que habrá a continuación. Bueno, para empezar tranquilidad ok? los chicos saldrán dentro de muy poquito tiempo. creo que después del siguiente. Todavía no tengo escrita esa parte, pero estoy en período de inspiración porque quiero que sea genial e inigualable. Todos estos días de septiembre (desde hoy hasta el 17) intentaré escribir lo más que me permitan los dedos porque ya a partir del 17 comienzo las clases y tengo que estar full concentration and aplication porque si paso todas las materias quizás, solo digo quizás mi padre nos lleve a mi hermana y a mi a ver a One Direction si viene a Madrid (por favor que vengan) y bueno, entonces espero subiros muchos capítulos estos días. Pero no os preocupéis, subiré capítulos los fines de semana si puedo. Los escribiré el viernes por la noche y el sábado jaja me siento rara hablándo por aquí, es como si estuviera hablando sola. Bueno, nada más que decir. Sip una cosita más: recomendad mi novela siii??? y comentad tambien jaja chauu

Capítulo 6.


Íbamos muy justas de tiempo, así que decidimos llamar a un taxi. Cuando llegamos a casa de Daniela, ella nos estaba esperando en la puerta. Iba demasiado bien vestida para ser solo un concierto, aunque no me sorprendía mucho, ya que si era aspirante a modelo, debía tener  buen gusto ¿no? Llevaba un precioso vestido de palabra de honor de un color malva azulado y unas alpargatas con tacón del mismo color. Su pelo lo llevaba suelto, tan hermoso como siempre y acabado en unos bonitos tirabuzones. 

Durante el camino nos dimos cuenta de que Daniela no tenía entrada para el concierto y teníamos esperanzas de poder conseguir una al llegar al establecimiento. Pero lo peor tuvo que pasar.

-          ¿pero cómo es posible que no le queden entradas? –preguntó Daniela al encargado de la taquilla.
-          Lo lamento señorita, pero las últimas las hemos vendido hace un momento.
-          No me lo puedo creer.
Las tres nos sentamos en unos escalones a la entrada del establecimiento para pensar que podíamos hacer.

-          Chicas, no pasa nada. –dijo Daniela algo decepcionada. –ha sido mi culpa por no avisar antes.
-          Pero no queremos que te quedes aquí sola. Si tú te quedas, yo también.
-          ¡Pero ______! Si tú también te quedas, yo no podré entrar sola. –exclamó Diana.
-          Esperen, tengo una idea.
-          ¿Qué? –preguntaron las dos al mismo tiempo.
-          Seguro que tú tienes más ganas de entrar al concierto que yo… ten mi entrada y acompaña a Diana. No os preocupéis por mí. ¿de acuerdo?
-          Pero…
-          Nada de peros. Vamos, entrad ya.
-          Está bien... Muchísimas gracias ______ ¡te debo una bien grande!
-          Me debes una entrada para un concierto de McFly.
-          Eso está hecho.

Ah! por cierto...Hola, primero que nada jaja...ahora si: ah! por cierto, igual tengo lectoras nuevas y yo soy demasiado despistada para darme cuenta, así que BIENVENIDAS SEÁIS mis queridas lectoras que hacéis que tenga más ganas de escribir cada día :D no os olvidéis de comentarme si? porque asi si la bola mágica se rompe  me será más fácil darme cuenta de que leéis mi novela jajaja Estoy haciendo todo lo posible para que os guste y si deseáis aparecer solo comentad vale? Comentad si os gusta, si no os gusta, si me amais, si me odiais (esto mejor no) jajaja no, en serio, comentad todo lo que podáis porfaplis es lo único que os pido, además de que leáis mi novela (obviamente) bueno, me voy que se me está yendo la olla de nuevo... saludos :)



Capítulo 5.


Los días pasaban y cada vez me sentía más unida a este lugar. Tenía una sensación extraña, era como si mi hogar no fuese (tp) sino Londres. Pero supongo que era normal, es decir, en Londres por lo menos me sentía querida por la tía Melisa.

El día del concierto de One Direction llegó y como he dicho, a mí siempre me arruinan mis planes. Esta vez yo había quedado con Daniela para ir a una fiesta en su casa, pero la tía Melisa no ha dejado a Diana ir sola al concierto de esos chicos, y por supuesto yo tenía que acompañarla.
-          ¿Hola? –preguntó la voz al otro lado del teléfono.
-          ¡Daniela! Soy yo, ______.
-          ¡Oh! Hola ______, ¿Qué ocurre?
-          Te llamaba para informarte de que no podré ir a tu fiesta…
-          ¿qué? ¿por qué?
-          Mi hermana irá al concierto de One Direction y tengo que acompañarla.
-          ¿En serio? ¿Puedo ir con vosotras?
-          Pero… ¿y tu fiesta?
-          No es mi fiesta –rió –en realidad la organizaron mis padres para mí, pero ellos siempre son los protagonistas. Así que no creo que pase nada por escaparme.
-          Daniela, tú y tus locas ideas…
-          ¿eso es que puedo ir?
-          ¡Claro! Pasaremos por ti dentro de dos horas.
No perdimos más el tiempo y empezamos a arreglarnos. Diana no tenía mucho sentido de la moda, por lo que tuve que ayudarla bastante. Mientras se duchaba, elegí para ella un bonito vestido azul oscuro de encaje, que llegaba un poco más arriba de las rodillas y unas sandalias.
Cuando salió de la ducha le sequé el pelo y le hice una bonita trenza.
Yo claramente elegí prendas más cómodas. Me duché y me puse unos vaqueros de pitillo color turquesa, una camiseta del monstruo de las galletas y unas vans color azul jean. Y para terminar tejí una trenza de lado en mi cabello.










Bueno, estoy aquí otra vez subiendo capítulos gracias a que...TENGO MI PRIMERA LECTORA Y ESTOY MUY CONTENTA siiiiiiii ^^ vale, momento de felicidad superado jajaja y subiré dos capítulos más por eso :) bueeeno, muchas gracias a @Marta10_1D (no me sé tu nombre real :S si me lo dices te llamaré por el) por leer mi novela y espero de todo corazón que te guste! y ojalá que vengan más lectoras :D 

Capítulo 4.


-          ¡No me puedo creer que la haya olvidado! –grité dando un fuerte golpe sobre la mesa de la cocina. –ha sido por tu culpa, Diana.

-          ¿¡Qué!? –exclamó ella con total frustración. –en vez de culpar a los demás de tus problemas podrías buscarles una solución.

-          Eras tú la que no parabas de apurarme.

-          ¡el avión casi sale sin nosotras!

-          ¡Diana, llegamos dos horas antes! –mi paciencia se estaba agotando.

-          ¡Chicas! ¿Por qué estáis gritando? –exclamó la tía Melisa. -Recordad que tenemos vecinos.

-          Lo siento. Es que… ¡por culpa de Diana he olvidado mi guitarra!

-          ¡Te he dicho que no!

-          ¡sí!

-          ¡No!

-          ¡Dejad de pelear! –gritó enojada. –Sois casi adultas para comportaros así por una tontería.

-          No son tonterías Melisa, mi guitarra es importante.

-          Tranquila _______, lo solucionaré en cuanto pueda, pero por lo que más queráis, dejad de pelear ya.

-          De acuerdo. Has sido culpa tuya –murmuré lanzándole una mirada llena de rabia a Diana.

-          ¡______!

-          Vale, vale ya me voy…

Ya habían pasado dos días desde que llegamos a Londres y todavía no habíamos tenido la oportunidad de ir a “conocer” y digo “conocer” porque nosotras ya habíamos estado en Londres, solo que había pasado bastante tiempo y no lo recordábamos tal cual. Los días eran lluviosos y grises. Extrañaba el sol de (tp) y es irónico porque hace unos días no lo soportaba.
Ya estaba harta de estar encerrada, así que me vestí lo más cómodo posible pero a la vez eligiendo cuidadosamente mis prendas. Escogí unos Jeans rojos, una camisa de mangas largas blanca con rayas negras, botas de agua con un estampado floral y un gorrito de lana rojo. Me maquillé solo un poco, delineador de ojos y gloss. Me observé unos instantes en el espejo y después de aprobar mi vestuario cogí mi abrigo  y me dispuse a salir, pero alguien me retuvo.
-          ¿A dónde te crees que vas, jovencita? –oí decir a Melisa.
-          ¡Melisa me asustaste! Pensé que te habías ido a trabajar. Iba a dar una vuelta, estoy cansada de estar encerrada.
-          Si fui, pero regresé pronto. Muy bien cariño, diviértete, y recuerda llegar a la hora de almorzar. ¿Y tú hermana?
-          De acuerdo. Sigue durmiendo. Bueno me voy, adiós.
Bajé por las escaleras ya que en la puerta del ascensor había un gran letrero que anunciaba que este no funcionaba.
Al salir a la calle, el frío golpeo mi rostro. Era bastante notable la diferencia de temperatura, pero no me disponía a pasar mis vacaciones, encerrada en un apartamento. Metí mis manos en los bolsillos del abrigo porque olvidé ponerme guantes. Caminé y caminé hasta entrar en un centro comercial. Sí, los centros comerciales eran mi debilidad, por alguna extraña razón me atraían. Además, dentro hacía menos frío. Una vez en el centro comercial, me fijé que había demasiada gente para ser un día de entre semana y además las 9 de la mañana.
Me acerqué a la multitud y pude divisar una especie de pasarela repleta de chicas, todas eran muy hermosas y bastante altas. Entonces me fijé en una de las muchachas, ella estaba en una esquina lejos de la pasarela y por lo que pude observar, estaba llorando. Sin pensarlo dos veces me acerqué hasta ella, que alzó su vista para observarme y pude confirmar que estaba llorando. A pesar de eso, la chica era muy bonita. Además de ser alta, su cabellera era larga de un color castaño oscuro llena de hermosas ondas. Era de tez morena y ojos celestes como el cielo. Verdaderamente esta chica era preciosa. No entendía por qué lloraba.
-          ¿qué te ocurre? –pregunté al ver que seguía llorando desconsoladamente.
-          …–no dijo nada, simplemente se secó las lágrimas.
-          Puedes contármelo. Tal vez te sientas mejor. –insistí.
-          La gente aquí es racista y discriminatoria. Sobretodo ellos. –señaló a un grupo de personas que se encontraba en frente del grupo de chicas.
-          ¿Pero que te han hecho?
-          No me han dejado presentarme al casting para ser parte de las modelos que exhibirán la nueva tendencia de Olga Martí por el hecho de que no soy de aquí.
-          No deberías sentirte así por eso. Ellos se lo pierden porque tú eres una chica preciosa, y ¿sabes una cosa? Cuando salgas en portadas de revistas mostrando otra colección de otro diseñador, ellos se retorcerán de la envidia y querrán contratarte y tú les pagarás con la misma moneda.
-          ¡Vaya! Eres vengativa.
-          Tengo una hermana. –dije sonriendo.
-          Me llamo Daniela, ¿y tú eres…?
-          Yo soy _______, vivo en (tp).
-          ¿quieres venir a tomar un café?
-          La verdad me alegra que me lo digas, no he conocido mucha gente por aquí.
-          Yo tampoco. Llegué ayer a Londres y eres la primera chica “normal” que conozco.
-          ¿chica normal?
-          Si… la única chica que no es modelo. O eso espero.
-          ¡Ah! Puedes estar tranquila –dije riendo. –no soy, ni seré modelo.
Nos dirigimos a un café cercano y allí estuvimos un rato conversando e intercambiamos nuestros números. Luego yo me marché a casa porque ya se acercaba la hora de comer. Daniela y yo quedamos en vernos otro día.

Hola de nuevo un día más! Hoy es domingo y cómo estaba muy aburrida e inspirada me he puesto a escribir  y además os he subido otro capítulo más porque soy muy generosa :) jaja Estoy algo triste porque siento que escribo esto para nadie :( No estoy segura si tengo alguna lectora... pero me encanta escribir y quizás aparezca alguien por ahí algún día! además me consuela pensar que todavía estoy empezando y poco a poco conseguiré lectoras :D Ya está, me ha vuelto a subir la moral jaja bueno, espero que os guste! 

sábado, 1 de septiembre de 2012

Capítulo 3.

 Durante esa semana estuve preparándome psicológicamente para la tortura que sería estar con mi hermana hablándome constantemente de sus ídolos. Pero como suelen decir: si no puedes con el enemigo, únete a él. Ya que Diana al parecer no se cansaría nunca de ser su mayor fan, ¿Por qué yo no me unía a la gran familia directioner? No estaría tan mal…además yo ya los conocía, tenía cierta ventaja. Esos pensamientos me hicieron soltar una carcajada. ¿Pero que me estaba pasando? Sacudí mi cabeza y agarré mis maletas para dirigirnos al aeropuerto en un taxi, ya que mi madre se había ido días antes a otro de sus viajes de negocios. Llegamos al aeropuerto y en menos de lo que pensé ya estábamos embarcando en el avión. Dios mío, había olvidado el terrible miedo que sentía hacia estas naves voladoras. ¿Y si el piloto pierde el control y caemos al vacío? ¿Y si alguien atasca el baño? ¿Y si chocamos contra una montaña y nadie viene a rescatarnos?  ¿Y si…?
-          _______cálmate –me pidió mi hermana al ver que estaba al borde de un ataque de nervios.
-          Esto no es seguro. Moriremos.
-          Eso no pasará. Relájate.
-          No puedo relajarme, no puedo estar tranquila sabiendo que ha habido muchos accidentes en aviones.
-          Pero si no es la primera vez que te subes en uno. Solo tranquilízate y descansa, este viaje será largo.
-          Si morimos será tu culpa. Que conste.
-          De acuerdo, de acuerdo. Y luego yo soy la inmadura –murmuró.
-          ¿Qué has dicho?
-          Nada, que voy a escuchar a One Direction, así que deja tus ataques de pánico para otro día.
El viaje fue eterno, por lo menos para mí. Nada más abordar el avión sentí la necesidad de besar el suelo. Pero me contuve las ganas solo porque tenía que ir al baño a devolver lo que mi estomago no toleraba.
-          ¿te encuentras mejor?
-          Creo que sí. Vamos a buscar las maletas.
Cogimos las maletas y llamamos a un taxi. La tía Melisa trabajaba durante el día, por lo que no pudo ir a recogernos. El frío en Londres fue apreciado según nos bajamos del avión, pero aún así el día era soleado. El taxi llegó y justo cuando nos íbamos recordé que había olvidado mi bolso en el baño.
-           ¡pare! –le grité al taxista, lo que hizo que este pegara un frenazo considerable.
-           ¿¡qué!? –dijeron Diana y el taxista al mismo tiempo. Parecían molestos, y como no  estarlo si casi los mato de un susto.
-          Creo que olvidé mi bolso en el baño. ¿podría volver al aeropuerto?
-          No te dejas la cabeza porque la tienes pegada. –Diana rió al comentario del taxista, pero yo solo la miré frustrada.
Volvimos al aeropuerto y corrí a por mi bolso. Efectivamente, se encontraba en el baño. Al salir encontré a una chica. No era muy alta, tez blanca. Su cabello era liso y extremadamente rubio. Sus ojos eran grises y unas adorables pecas adornaban sus sonrosadas mejillas. Parecía que había perdido algo.
-          Perdona, ¿por casualidad no habrás visto a un niño corriendo por los alrededores? Él es pequeño, pelo oscuro y rizado y es muy hiperactivo.
-          Lo lamento, pero no lo he visto. ¿es tu hermano?–
-          Si… -ella me miró decepcionada.
-          ¿y si me das tú número? Quizás si lo veo te podría llamar.
-          Buena idea. Muchas gracias en serio. –dijo esbozando una sonrisa. –por cierto, mi nombre es María.
-          No tienes por qué darlas. –dije devolviéndole la sonrisa. –Yo me llamo _______.
-          Encantada _______, no eres de por aquí, ¿cierto?
-          ¿Tanto se me nota?
-          Lo cierto es que si. –dijo soltando una pequeña carcajada.
-          Si, debería mejorar mi inglés.
-          En realidad las personas que residen aquí no hablan el inglés tan perfecto como tú. Son más coloquiales.
-          Es irónico. –ambas reímos.
-          Bueno, lamentablemente debo irme. Me esperan.
-          Ha sido un placer conocerte _______.
-          Lo mismo digo María. Si encuentro a tu hermano te llamaré.
-          ¿Mi hermano…? ¡oh es verdad! Lo había olvidado.
-          Veo que eres una chica muy despistada. –volvimos a reír.
-          Bueno, adiós.
-          Adiós...

Bueno, aquí está el capítulo 3, espero que os haya gustado :) Es más largo que los dos primeros como veréis! jaja yo cumplo mis promesas. No tengo claro cuando podré subir más, lo cierto es que tengo   algo escrito pero no quiero subirlo todo porque así cuando se me acaben las ideas tengo un as en la manga :D Yo ya me voy que estoy desvariando jaja bye